Excarcelaron a “Gallinita”, implicado en un crimen de barrio Barranquitas
Por Redacción Aire
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La Justicia provincial ordenó esta semana que el implicado en el asesinato de Oscar Acosta (50), ocurrido en marzo en el barrio Barranquitas, sea excarcelado tras un fallo resuelto en la Cámara de Apelaciones en lo Penal de Santa Fe. Se trata de Nicolás Rodrigo S., alias “Gallinita”, quien permanecía en prisión preventiva por orden del juez de primera instancia, Nicolás Falkenberg, tras haber sido imputado por el fiscal del caso, Andrés Marchi de la Unidad Especial de Homicidios.
El flamante fallo judicial, que lleva la firma del juez de alzada Sebastian Creus, hizo lugar al pedido de la defensa del imputado, a cargo de Germán Corazza, que en una audiencia, celebrada el 20 de mayo pasado, expuso que la resolución del magistrado de primera instancia no “se ajusta a la realidad fáctica, ni a los elementos probatorios reunidos hasta el momento”.
El beneficio determinó que el imputado se presente semanalmente en el Ministerio Público de la Acusación (MPA) para demostrar que se encuentra sujeto al proceso penal que lo tiene involucrado. Asimismo, deberá quedar con un guardador, mientras que no podrá tener contacto con el resto de las víctimas.
El caso remonta al pasado 23 de marzo cuando Oscar Acosta y su hermano arribaron a una vivienda de Juan Díaz de Solís al 4400, entre en las 19 y las 19.45, a bordo de un VW Gol Power color rojo. Según estableció la versión oficial, los Acosta se dirigieron hacia donde se encontraba el hoy acusado, el cual estaba sentado en la vereda con otro familiar. Al descender del auto, los Acosta increparon a “Gallinita” para que le devuelva una bandera (del Club Colón) que supuestamente le habían robado.
La discusión fue tan áspera que concluyó con una agresión mutua entre las partes que implicó golpes de puño y patadas. La violenta secuencia culminó con disparos de armas de fuego que sucumbieron en el lugar, de los cuales uno lesionó el pulmón derecho de Oscar Acosta -con trayectoria de arriba hacia abajo-. En efecto, la víctima del disparo subió al VW Gol con su hermano y ambos fueron hasta el hospital Iturraspe donde Oscar llegó fallecido.
El violento episodio es investigado por el fiscal Marchi quien caratuló la causa como “homicidio calificado por el uso de arma de fuego” por la muerte de Acosta y también “tentativa de homicidio” ya que el hermano de la víctima dijo que le gatillaron en dos oportunidades pero los proyectiles no salieron.
El controvertido hecho recopiló desde ese entonces una suma de testimonios cruzados sobre cómo fue el incidente fatal que se cobró la vida de Acosta. Dos testigos indicaron que la víctima aquella tarde bajó del auto, discutió con el imputado y este último fue quien empleó el arma de fuego para ejecutar a Acosta. A su vez, otro testigo explicó que vio llegar a los Acosta y que Oscar descendió del vehículo con un arma de fuego y seguidamente le pegó con la misma al hoy imputado. Finalmente la versión del hermano de la víctima acusó a “Gallinita” de haber sido él quien poseía el arma homicida.
Por último el hermano del imputado explicó que Oscar Acosta descendió del automóvil, mantuvo una acalorada discusión con el imputado, luego se trabaron en lucha, y que en esa situación derivó en que su hermano tome un arma de fuego que “se le había caído a Acosta” por lo que efectuó tres disparos de fuego a la víctima.
Para la defensa existió “una agresión ilegítima hacia el acusado por parte de los Acosta” y por ello se defendió con lo que tenía a mano, es decir “el arma utilizada por el occiso”, sostuvo en la audiencia. Y agregó que su asistido no “fue quien provocó la agresión ya que se encontraba aquella tarde atendiendo el negocio”.
Sumado a ello, Corazza volvió a reiterar que su cliente no debería estar en prisión preventiva tras considerar que “tiene trabajo
estable, vive con su familia” por lo que tiene un arraigo. Además destacó que “se presentó por sus propios medios” cuando se había pedido su captura desde la Fiscalía de Homicidios.
En su fallo, el juez Creus se refirió a la postura de la Fiscalía en torno a supuestas presiones que sufrieron los testigos del hecho. “Esa invocación carece de todo apoyo en evidencia o indicio alguno y, en tren de especular, si bien es posible que sea generalmente lo que sucede con los testigos en estos casos violentos ello no quiere decir que sea la explicación única, universalmente comprobada, pues también se han visto casos donde los testigos no se expiden con verdad por otros motivos tales como el dinero, para cubrir su propio delito, y hasta por mera comodidad”, analizó el magistrado de alzada.
A esa critica, también el juez dijo que había un argumento especulativo, que “no tiene apoyo en evidencia alguna”. Se trata de la versión que apunta a que la víctima y su hermano descendieron del auto armados. “Es posible afirmar una razón alternativa mucho más simple y es que pudo no haber disparado contra Silva porque se encontraba trenzado en una pelea con su hermano y, como se sabe que disparar contra una persona que está luchando contra otra (en movimiento, con los cuerpos juntos) indica la alta probabilidad de impactar al que no se quiere herir; y, luego, ya herido su hermano, se habrá encargado de asistirlo. En todo caso, son -como dije- especulaciones”, sentenció Creus.
En esa linea, el magistrado resaltó en otro fragmento del fallo “que queda claro que no hubo un encuentro en que los contendientes
decidieron pelear, sino que la víctima y su hermano fueron en búsqueda del imputado hasta su domicilio (acompañándose mutuamente), en principio, con 15 cierto grado de violencia en su conducta -al menos es lo que probablemente puede observarse- de las escasas evidencias aportadas por la Acusación”.



