martes 18 de febrero de 2020
Policiales |

“Estoy en el aire, no siento nada”, dijo el hombre que quedó parapléjico tras recibir un disparo

La fiscal de homicidios Ana Laura Gioria imputó al detenido como autor de tentativa de homicidio

Esta mañana se impuso la prisión preventiva de Claudio David Alberto G. por un plazo de 40 días. El hombre está imputado como autor del disparo que hirió gravemente a Daniel Espíndola en barrio San Agustín II el pasado 9 de julio.

Redacción Aire Digital

El juez Jorge Pegassano avaló el pedido de la fiscal de homicidios Ana Laura Gioria y dispuso que Claudio David Alberto G. continúe detenido, imputado por los delitos de tentativa de homicidio y tenencia ilegítima de arma de fuego. El magistrado impuso la medida cautelar por un plazo de 40 días en la audiencia llevada a cabo este sábado en la sala I de los tribunales santafesinos.

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El representante del Servicio Público de la Defensa Penal Sebastián Moleón intentó poner en crisis la imputación fiscal y aportó testimonios que excluían al imputado del lugar del hecho. Además, manifestó que “en el peor de los casos” podría tratarse de lesiones en riña, ya que entiende no se puede determinar de qué arma salió el disparo que dejó parapléjico a Daniel Espíndola.

A los tiros en la calle

El ataque que se le atribuye a Claudio David Alberto G. tuvo lugar el pasado martes feriado 9 de julio a las 19:30 hs, en la intersección de las calles Misiones y Los Negruchos, del barrio San Agustín II. La fiscal precisó que el imputado se encontraba en la vía pública efectuando disparos de arma de fuego, aparentemente en medio de una agresión mutua con otras dos personas apodadas “los mellis”.

Uno de los disparos efectuados por el imputado alcanzó al infortunado Espíndola, quien transitaba por el lugar junto a su esposa y su hijo. El hombre se dirigía a la farmacia a comprar un medicamento porque estaba engripado. La situación fue observada por varios vecinos que llamaron de manera desesperada al 911. El herido debió ser hospitalizado de urgencia y permanece internado en la terapia intensiva, con una traqueotomía y en grave riesgo.

Claudio David Alberto G. fue detenido en su casa de Misiones al 7200

“Asumió el posible resultado de muerte”

La fiscal Gioria insistió con la imputación de la tentativa de homicidio con dolo eventual, por más que la víctima no haya sido el destinatario de los disparos. Al repasar la evidencia sobre la que se sostiene la imputación, se da cuenta de un “enfrentamiento” del imputado con otras dos personas, que también portaban armas de fuego. Sin embargo, hasta ahora el único detenido e imputado es David G.

Entre los testimonios que repasó la fiscal en la audiencia se destaca el de la esposa de la víctima, quien se encontraba con él y el pequeño hijo de ambos al momento de la agresión. La mujer explicó que esa tarde decidieron salir de la casa para ir al quiosco “porque dejaron de escucharse disparos”. A continuación, la fiscal citó que “lo vimos a David G. con un arma y empezó a disparar para todos lados, un balazo rozó el cochecito de una pareja que venía caminando”. Además, la testigo manifestó que las otras personas que protagonizaban el enfrentamiento en ese momento no estaban disparando.

Según la joven, cuando empezaron los disparos ella salió corriendo y después vio que su marido no la seguía porque estaba caído: “David descargó el fierro, después salió corriendo mientras le decía al otro ‘le pegué, le pegué'”.

En tanto, los dos tíos de la víctima también sindicaron en sus declaraciones a David G. como el autor del disparo que hirió a Espíndola. Uno de ellos incluso expresó que “me llamó la atención el movimiento que hacía cuando disparaba, movía el brazo en zig zag”.

Espíndola fue trasladado al hospital Mira y López por uno de sus tíos en un vehículo particular. Cuando fueron a asistirlo, antes de perder el conocimiento, el hombre le dijo “estoy en el aire, no siento nada”. En el nosocomio constataron que el balazo entró por el brazo y ante el grave cuadro fue trasladado al hospital Cullen por el 107.

Allí se determinó que el disparo le había destrozado la médula ocasionando una paraplejía. Actualmente, la víctima continúa en grave estado en la terapia intensiva del nosocomio, y su vida corre riesgo.

 

“Le podría haber tocado a cualquier chico”

El tío de la víctima manifestó en su declaración en la fiscalía de homicidios que su sobrino había estado en cama todo el día con un cuadro gripal, y que había salido a comprar unos tecitos al quiosco. “Le tocó a él, pero podría haber sido cualquier criatura, siempre hay chicos jugando en la vereda” graficó el testigo.

Lo expresado por este testigo encuentra sustento en los llamados al 911. La fiscal Gioria resaltó que durante una hora, entre las 19 y las 20:13, los vecinos de la zona realizaron once llamados al servicio de Emergencia 911, y si bien no se reprodujeron los audios en la audiencia, Gioria leyó algunos de los registros:

Además de los llamados, Gioria manifestó que al realizarse la inspección ocular en el lugar del hecho, el personal policial de la subcomisaría 17 secuestró 17 vainas servidas en la esquina donde los testigos ubican al imputado David G., en Misiones al 7200. Algunos incluso precisaron que “vive en esa cuadra”. En efecto, el joven fue detenido en un allanamiento en su vivienda donde además se secuestró un arma de fuego.

 

“No está acreditada la versión de la fiscalía”

A su turno, el defensor público Sebastián Moleón, intentó desligar al imputado del hecho. Moleón aportó los testimonios de algunos familiares de David G. que expresaron que el joven estaba dentro de su casa y no salió en ningún momento. Además, acusaron a otro joven de nombre Fernando R.

El defensor insistió que no puede darse por acreditada la presencia la David G. en el lugar de los hechos, y si “en el peor de los casos hubiera estado, no puede precisarse de cual arma salió el disparo” que hirió a Espíndola, ya que todos los testigos refieren que había un “enfrentamiento”. En este sentido, el defensor insistió en cambiar la imputación de tentativa de homicidio a lesiones en riña.

Para evitar la prisión preventiva de su defendido propuso como alternativa que el imputado se vaya a vivir a Santo Tomé y no tome contactos con las víctimas y los testigos en la causa. Además ofreció una caución personal de 30.000 pesos. Sin embargo, el juez Pegassano resolvió imponer la prisión preventiva del imputado por 40 días, y aclaró que la medida podrá ser revisada en caso de cambios o mejorías en el estado de salud de Espíndola.

 

 

 

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