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Policiales Crimen | dólares | robo

El pintor, los dólares y una camioneta robada: pistas y pruebas del crimen del matrimonio de barrio Sur

Diez testigos y un informe telefónico permitieron a los investigadores del caso Espino poder dar con Omar Albornoz, un albañil que había realizado tareas de pintura en la casa días antes al asesinato.

A casi dos años de que Rafael Espino y Rita Mónica Rampazzo hayan sido asesinados en su casa del barrio Sur, producto de un mecanismo de asfixia, la causa que permitió esclarecer el crimen develó cuales fueron las pistas y evidencias que llevaron a los investigadores a concretar la detención del único sospechoso que tiene el caso: Omar Albornoz, un pintor de 41 años que días previos al hecho había realizado una serie de trabajos en la vivienda de Francia al 1100.

Este miércoles la jueza penal Sandra Valenti ordenó que el albañil permanezca detenido bajo la medida cautelar de prisión preventiva tras considerar que las evidencias que expuso la fiscal Ana Laura Gioria y la querella del caso a cargo de Ramiro y Romeo Díaz Duarte, generan un claro estado de sospecha sobre el rol que tuvo Albornoz en el crimen.

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Después de dos años de estudios complementarios a los cadáveres, un informe final de autopsia reveló que la causa de muerte de los Espino fue a causa de la aplicación de un mecanismo de

Después de dos años de estudios complementarios a los cadáveres, un informe final de autopsia reveló que la causa de muerte de los Espino fue a causa de la aplicación de un mecanismo de "asfixia".

El caso ocurrió en octubre del 2018 cuando el matrimonio fue encontrado sin vida en el comedor del domicilio, en completo estado de descomposición. Por su parte, el hijo del matrimonio (Rodrígo) quien padecía una afección mental y motríz, falleció en el hospital José María Cullen cuatro días después por el abandono sufrido.

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Desde ese entonces, una serie de elementos y testimonios permitieron establecer que el olor a muerte que se sintió en aquella oportunidad no fue natural, sino que detrás había existido un plan criminal.

Un secreto a voces

El pintor acusado quedó ligado a la causa luego de una serie de testimonios que lo vincularon de lleno al asesinato del matrimonio. El primero fue el de una mujer, que días después de que se ofrezca una recompensa por el caso, se presentó a la Fiscalía de Homicidios y contó que una persona del entorno de Albornoz le confesó que el hombre estuvo involucrado con el hecho.

Esa versión cobró mayor relevancia cuando una familiar del pintor, junto con su pareja, reafirmaron los dichos de aquella reveladora mujer que se hizo presente en la Fiscalía. En concreto, los allegados del hoy imputado explicaron que un día Albornoz llegó a su casa a bordo de una camioneta Renault Duster color ladrillo. Justamente la misma que había sido sustraída de la vivienda.

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La camioneta propiedad de los Espino fue encontrada días después del hallazgo de los cuerpos en barrio Santa Rosa de Lima.

La camioneta propiedad de los Espino fue encontrada días después del hallazgo de los cuerpos en barrio Santa Rosa de Lima.

En esa línea, contaron a la Justicia, que Albornoz dijo que había participado del robo de la casa de Francia al 1100 y que se había llevado la camioneta familiar. No obstante, aportó que el acusado le supo decir en su momento que del atraco participó otra persona que golpeó a los Espino para que les entregara dinero y que además habían dejado abandonado al hijo del matrimonio.

El otro testimonio que apuntó contra el pintor fue el que realizó un amigo de toda la vida de Espino. El mismo reveló en sede fiscal que, tiempo antes del crimen, su amigo le expresó que tenía miedo a sufrir un asalto ya que “los albañiles” que trabajaban en su casa habían visto que tenía dólares. Los cuales iba a utilizar para hacer un viaje al exterior y que se presume eran resguardados en dos cajas fuertes.

A ese cumulo de declaraciones, se sumó también la del dueño de una cochera del barrio Santa Rosa de Lima al cual Albornoz le pidió -en el periodo en que se cree que ocurrió el doble homicidio- si se la alquilaba para guardar una camioneta. Se trataba de una Renault Duster color ladrillo, igual a la que había desaparecido de la casa de los Espino y que apareció en esa zona de la ciudad.

Peritajes

Otra de las evidencias que expuso la fiscal Gioria para acusar a Albornoz fue un informe realizado por la Dirección de Asistencia Judicial en Delitos Complejos y Crimen Organizado Poder Judicial de la Nación que tras un peritaje muy pormenorizado logró establecer que la línea telefónica que utilizó para ese entonces Albornoz había estado situada en la casa de barrio Sur.

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Gioria, la fiscal a cargo del caso.

Gioria, la fiscal a cargo del caso.

Se trata de un peritaje llamado Asimut que detectó que aquel teléfono estuvo en inmediaciones o dentro de la vivienda en el periodo que para la Fiscalía y querella ocurrió el crimen: entre las 16 del sábado 20 y el domingo 21 de octubre de 2018.

“Me acusan de cosas que no hice”

La audiencia de este miércoles contó además, como acto de defensa, con la declaración del propio Albornoz, que se desligó de los cargos que le atribuyeron Gioria y los querellantes. Vestido con una campera marrón de corderoy, un jean gastado y unas zapatillas blancas, el pintor reconoció que trabajó en la casa de los Espino y que conocía la situación de Rodrigo, el hijo del matrimonio que falleció días después del violento suceso.

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“Trabajé la primera vez hace ocho años cuando le pinte toda la casa”, arrancó y destacó que llegó a realizar tareas en dicho domicilio por recomendación de un amigo de las víctimas.

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La aprehensión de Albornoz se dio el domingo en una casa de Lisandro de la Torre y Estrada, del barrio Santa Rosa de Lima.

La aprehensión de Albornoz se dio el domingo en una casa de Lisandro de la Torre y Estrada, del barrio Santa Rosa de Lima.

Dijo que usó la camioneta de los Espino un sábado porque tenía que buscar un tarro de pintura en su casa de Santa Rosa de Lima pero que después regresó y se la entregó. "El señor (por Espino) estaba esperando a un sacerdote amigo para almorzar y yo le dije que había que buscar pintura. Y él me dijo que confiaba en mí y que vaya a buscar la pintura y yo como andaba en camioneta nueva me recorrí todo el barrio", contó.

En torno a la declaración que pesa en su contra de parte de sus familiares, Albornoz destacó que “son cosas que ellos hablan por hablar”. “No sé qué decirle señora jueza. Me están acusando de algo que yo en realidad no hice”, se defendió mientras declaró ante la jueza Valenti.

"Me están acusando de algo que yo en realidad no hice”, se defendió Albornoz. "Me están acusando de algo que yo en realidad no hice”, se defendió Albornoz.

En tanto, agregó que tiempo atrás cobró una suma de 200 mil pesos por un juicio laboral que había iniciado y que en base a ello logró comprar una serie de elementos para su trabajo como así también una canoa porque le gusta pescar.

Finalmente fue interrogado por su abogada defensora, Betina Dongo, la cual le preguntó porqué creía que lo acusaban a lo que él respondió: "Porqué use la camioneta".