El crudo relato de la mujer asaltada a tiros en barrio Guadalupe en Santa Fe: "Es un milagro, la bala no tocó nada"

Habló en exclusiva con AIRE la repartidora atacada en barrio Guadalupe. La desesperante secuencia y el drama de perder su único medio de trabajo.

Más allá del trauma y la herida física, la mayor angustia de Patricia radica en la pérdida de su único medio de movilidad, esencial para su sustento diario y la organización de su familia.

Más allá del trauma y la herida física, la mayor angustia de Patricia radica en la pérdida de su único medio de movilidad, esencial para su sustento diario y la organización de su familia.

Patricia, la víctima del brutal asalto ocurrido este viernes a plena luz del día en el norte de la ciudad de Santa Fe, en barrio Guadalupe, relató en exclusiva al móvil de AIRE cómo fue el ataque. "Es un milagro, la bala no tocó nada", aseguró tras ser dada de alta.

"Es un milagro": el dramático relato de la trabajadora baleada a la que le robaron la moto en barrio Guadalupe

Este viernes por la mañana, minutos antes de las 10:00, una mujer de más de 40 años fue baleada en una de sus piernas durante un feroz intento de robo en barrio Guadalupe. El ataque ocurrió en calle Sarmiento al 7500 —a metros de Javier de la Rosa— a plena luz del día y frente a la mirada de los transeúntes.

En diálogo exclusivo con AIRE, Patricia, la víctima del asalto, reconstruyó los dramáticos segundos que vivió cuando intentaba salir de su casa para ir a trabajar y fue abordada por un delincuente dispuesto a todo para llevarse su motocicleta.

"Me tiró cuatro tiros al piso mientras forcejeábamos"

Patricia trabaja como repartidora. Esta mañana, salía apurada de su domicilio cuando fue sorprendida por el asaltante. "Estaba saliendo para ir a trabajar, enojada porque llegaba tarde. Salí con la moto andando por la bajadita que tenemos y este chico venía por la vereda. La verdad que no lo vi; si no, me hubiese subido y me hubiese ido", relató la mujer.

El robo escaló rápidamente en violencia ante la resistencia de la víctima. "Ya venía tirando tiros, directamente me tiró cuatro tiros al piso mientras yo prácticamente no la quería dejar ni a palo", detalló Patricia.

Durante el forcejeo, las amenazas de muerte fueron constantes: "Me gritaba 'dame la moto, te voy a pegar un tiro'. Yo le decía que no. Pensaba que yo tenía el casco, pero obvio, en las otras partes del cuerpo no tenía nada. Para mí, él tiraba al piso, pero al darse cuenta de que yo estaba enojada y no se la quería dar, me tiró".

Una desgracia con suerte

En medio del violento forcejeo, uno de los disparos impactó en el cuerpo de Patricia. Sin embargo, en un primer momento, la adrenalina no le permitió registrar la herida.

"No me di cuenta, no sentí dolor y después sentí como un pinchazo. Ahí es cuando él aprovecha y se va", explicó. El proyectil ingresó en su muslo izquierdo, por encima de la rodilla, y tuvo orificio de salida en la parte posterior de la pierna, cerca del hueco poplíteo.

"Me cortaron una pierna": el impacto de perder su herramienta de trabajo

Más allá del trauma y la herida física, la mayor angustia de Patricia radica en la pérdida de su único medio de movilidad, esencial para su sustento diario y la organización de su familia.

"La moto es todo. Era para llevar a mi hija a gimnasia, ir a trabajar, ir a todos lados. Trabajaba y hacía de todo con la moto. Prácticamente me cortaron una pierna, porque andá a saber hasta cuándo el seguro me dé el valor y si voy a poder comprarme otra", lamentó con impotencia.

El vídeo del ataque

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