El calvario de Delfina, brutalmente atacada en San Cristóbal: uno de los agresores la persiguió y su familia busca irse de la ciudad
En AIRE, la mamá de Delfina aseguró que uno de los imputados en la causa estuvo involucrado en otra golpiza. Además, contó que la misma persona persiguió a Delfina por el centro de la ciudad, violando una restricción de acercamiento.
Delfina fue atacada a cuchillazos en la cara y el cuello el 1° de enero por un grupo de cinco personas en San Cristóbal.
Delfina tiene 15 años y fue atacada a cuchillazos en la cara y el cuello el 1° de enero por un grupo de cinco personas, cuatro menores y un mayor de edad. Dos de los menores están resguardados, mientras que los otros dos continúan en San Cristóbal al igual que el adulto, que está en libertad e imputado de tentativa de homicidio.
El 1° de enero, Delfina fue emboscada por cinco personas que le cortaron la cara y el cuello. Días después, fue trasladada al hospital Cullen, donde Luciana contó que "la atendieron excelente" y donde las cirugías ayudaron a que, a un mes del ataque las heridas de la adolescente no impliquen peligro para su salud.
adolescente agredida
Así quedó Delfina tras el brutal ataque en San Cristóbal.
El único mayor de edad que fue parte del ataque, según contó Luciana, hace unos días persiguió a Delfina en el centro de San Cristóbal, pese a tener una restricción de acercamiento: "Mi hija salió a dar vueltas en su moto al centro y se tuvo que volver, porque se dio cuenta de que esta persona la estaba siguiendo", detalló en el programa Una Tarde A La Vez.
En esa línea, añadió que al otro día de que persiguiera a Delfina, esta persona protagonizó otro hecho "de máxima violencia" en pleno centro de la ciudad: "Salen en grupo, acechan a chicos indefensos y los atacan. Además, lo graban y lo publican como si fuera una hazaña", relató Luciana.
Luciana contó que la nueva golpiza que protagonizó uno de los imputados sucedió en inmediaciones a la casa de su mamá, lo que la preocupó debido a que el acusado no se puede acercar a 400 metros de las viviendas de la familia de Delfina, según indicó en base a la restricción judicial.
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Por eso, la mujer dijo que su familia se siente desprotegida: "Son cinco atacantes y cinco familias que los defienden. Nos hostigan todo el tiempo, nos los cruzamos porque es un pueblo chico", se lamentó.
Inacción del Estado, antes y después del ataque
En cuanto a la inconformidad con las medidas de la Justicia hasta ahora, Luciana explicó: "El Estado falló en todo: a mi hija dos de las menores ya le hacían bullying y nadie actuó. Luego, pasó el ataque y todavía nadie actuó. Parece que están esperando a que maten a alguien".
En esa línea, la mujer justificó que estén buscando irse de San Cristóbal: "No voy a esperar a que maten a mi hija. Estamos pidiendo que nos resguarden, a mí y a mis hijos, para que nos podamos ir".
El apoyo de la familia de Jeremías Monzón y la lucha por la Ley Penal Juvenil
Desde el ataque de su hija, Luciana tomó contacto con Romina, la mamá de Jeremías Monzón, y en su dolor se comprometieron en buscar que se modifique la ley penal que dicta que los menores de 16 años no son punibles.
Mamá de Jeremías Monzón y Delfina de San Cristóbal 2
Romina, la mamá de Jeremías Monzón, y Luciana, la mamá de Delfina.
Desde entonces, contó la mujer, se mantuvieron en contacto: "Me escribe todo el tiempo, nos ayudan y nos contienen". Luciana tomó en sus manos la tarea de juntar firmas en la ciudad de San Cristóbal para pedir por la modificación de la ley.
En ese sentido, además, contó que en la ciudad "todos tienen miedo" y que, en muchos de los ataques, a los que caracterizó de "cacería", las familias temen denunciar por temor a las represalias.