Tras un llamado de la Central de Emergencia 911, personal de la policía comunitaria y de la sub comisaría 1° se dirigió a las inmediaciones de calle Rodríguez Peña y Circunvalación en donde se encontraba el auto que había sido utilizado en un reciente robo. Una vez que alcanzaron el vehículo, procedieron al traslado del mismo y de sus ocupantes a la dependencia policial.
Leer más► Robo y persecución en barrio Sargento Cabral
En el lugar la víctima de uno de los robos que los jóvenes habían protagonizado en el sur de la ciudad, los reconoció como los ladrones que le había sustraído sus elementos personales, entre los que se contaban su billetera y teléfono celular.
Tras dar conocimiento a la Fiscalía en turno, que ordenó una requisa domiciliaria en Reconquista 3500, se logró recuperar un aparato celular sustraído.
Protagonista
La semana pasada el móvil de Aire de Santa Fe relataba un insólito hecho de inseguridad en barrio Sargento Cabral, el cual había incluido una persecución a contramano. El robo había sido protagonizado por una pareja que se conducía en un auto Chevrolet Corsa en la esquina de Lavaisse y Lavalle.
Desde el móvil de Aire de Santa Fe los protagonista relataron con lujo de detalles los momentos que les tocaron vivir en lo que parecía ser una tranquila siesta.
Todo comenzó cuando al llegar a su casa, Laura observó una joven en la esquina de la cuadra y un vehículo que nunca antes había visto. "Estaba llegando sobre Lavaisse al 1.400 casi Lavalle y me encuentro con un Corsa gris y una chica que jamás había visto parada en la esquina de mi casa", relató la mujer al móvil. Al cerrar la puerta de su casa, Laura escuchó una serie de gritos que alertaron a sus vecinos.
Uno de los automovilistas que presenció el hecho y que intentó abordar al ladrón que atacó a la joven, sufrió la rotura de uno de los vidrios del auto de parte del delincuente que lo rompió con un objeto contundente.
Esteban se sumó a la persecución del delincuente que trabajaba en sintonía con los ocupantes del vehículo que minutos antes Laura había visto en la esquina, un Corsa gris con vidrios polarizados. "Estaba almorzando cuando escucho los gritos, cuando me acerco a la puerta veo que intentaban robarle a alguien", contó Esteban quien no dudó en salir para ayudar.
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