Detenido por el secuestro de un vendedor de autos de Santa Fe se desvinculó de los hechos: "Somos amigos y socios"
Se trata de uno de los involucrados en el secuestro a un vendedor de autos en Santa Fe que tiene a varias personas imputadas.
La audiencia se realizó en la sala 7 del anexo de Tribunales
Uno de los imputados en el marco de una causa que investiga el secuestro a un vendedor de autos de la ciudad de Santa Fe denunciado por estafas pidió declarar y se desvinculó de todos los hechos imputados.
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La investigación está a cargo de la fiscal Laura Urquiza, y se remonta al mes de mayo, cuando el comerciante, identificado como Pablo B., denunció haber sido secuestrado durante varias horas.
Entre los imputados se encuentra Luis Federico Ruiz, brindó su versión de los hechos en una audiencia realizada este miércoles en una audiencia realizada en la sala 7 del Anexo de Tribunales.
Ruiz declaró por videoconferencia desde su lugar de detención y fue asistido por su abogado defensor Francisco García Rossi en la audiencia presidida por el juez penal José Luis García Troiano.
Una declaración para desvincularse
Ruiz fue imputado en mayo por varios hechos delictivos: ser parte de una banda liderada por Victor “Puchinga” Almirón, haber secuestrado a Pablo B. durante varias horas a raíz de un conflicto por la venta de un vehículo a Almirón, y haber extorsionado a una mujer junto con Alejandro, un hermano de “Puchinga”.
Este miércoles en la audiencia, Ruiz sostuvo que antes de estar detenido a raíz de esta causa era chofer de aplicación, y que mantenía con la víctima del secuestro una relación de amistad y laboral.
El imputado explicó que conoció a “Puchinga” Almirón, sindicado líder de la banda que secuestró a Pablo B., cuando le vendió un automóvil en febrero, a través de un conocido en común, y admitió que fue él quién se lo presentó su amigo Pablo para venderle un nuevo vehículo.
Esta venta fue la que inició los problemas entre Pablo B. y Almirón, ya que el automóvil estaba prendado. Ruiz explicó que el día del secuestro, Pablo B. le pidió que lo acompañara a devolverle el dinero a “Puchinga” para “evitar que la cosa pasara a mayores”.
En la versión de Ruiz, Almirón y Pablo B. discutieron y conversaron durante varias horas, hasta resolver el conflicto. Todo terminó cuando Pablo B. llamó por teléfono a los hermanos Taborda, también detenidos en la causa, para que le prestaran el dinero para devolverle a Almirón.
Ruiz relató que una vez que “Puchinga” tuvo el dinero en su poder le dijo “llevate a este tarado de acá”, y así fue que llevó a Pablo B. hasta su casa.
En relación a la extorsión a la mujer, Ruiz sostuvo que llevó a Alejandro hasta la casa de la mujer a la que le habían vendido un auto; explicó que Alejando y la mujer hablaron, y que él sólo intercambió palabras con ella cuando agarró un perro que se le había escapado.
El secuestro de Pablo B.
El secuestro ocurrió el 25 de marzo pasado, cuando Almirón -que posee condenas en la Justicia federal y se encuentra prófugo- citó a Pablo B. a su casa para resolver un problema con la venta de un vehículo.
Eran las 16 horas de ese día, cuando el vendedor de autos se acercó hasta el domicilio y se dirigió hacia un galpón en donde fue golpeado y maniatado por los integrantes de la banda, de los cuales dos fueron identificados como Federico Ruiz y Alejandro A. “Lo redujeron y ataron, privándolo ilegítimamente de su libertad”, explicó al respecto la fiscal Urquiza en la audiencia imputativa.
Atado de pies a manos, el vendedor fue colocado en el baúl del auto Citröen C3 en el que había llegado hasta el domicilio. “Todo ello con el fin de que pague una supuesta deuda”, aclaró Urquiza. En medio del secuestro, Pablo B. le pidió a sus secuestradores que se comunicaran con José Taborda, un santafesino que años atrás fue investigado por “actos preparatorios” para la venta de drogas, en el marco de una causa en la Justicia federal.
Hecho el contacto con Taborda, este pagó cinco mil dólares por el rescate del vendedor de autos y horas después fue liberado. “La privación de la libertad fue por ocho horas”, contó la fiscal y agregó que tras el pago del rescate, "Puchinga" Almirón obligó a Pablo B. a dejar el Citróen C3 con el que había arribado previamente y transferirlo, con posterioridad a una familiar, también imputada en la causa.







