Su nombre es Germán Rafael Ayala y tiene 45 años. En las últimas horas, en la ciudad de Santa Fe se lo empezó a conocer como el ladrón encorvado y pasó a tener la peor fama tras viralizarse un video en donde fue captado cuando robó una heladería de Estanislao Zeballos al 4200, a una cuadra de la Seccional Décima de policía.
Lo cierto es que recientemente Ayala, quien cuenta con un grueso prontuario policial, fue detenido y quedó nuevamente preso luego de aceptar una condena mediante un juicio abreviado alcanzado en tribunales, en donde se determinó cómo fue el módus operandi del delincuente domiciliado en barrio Don Bosco.
Según estableció la fiscal del caso, María Laura Martí, el ladrón utilizó para cometer el asalto en la heladería un cañón de una pistola para amedrentar a la cajera del local y así lograr que le entreguen la parte de la recaudación que había en la caja.
La secuencia fue captada por una cámara del local y pudo establecer que el delincuente entró, el 23 de enero pasado, a las 23.25, a la heladería de Zeballos y Pasaje Paraná. Primero esperó que se vaya una clienta, luego sacó un celular y lo puso en el mostrador para posteriormente guardarlo en una bolsa de papel cartón.
Seguidamente, sacó del interior de dicha bolsa el cañón de pistola y se lo exhibió a la cajera, la cual sacó el dinero que había en la caja y se lo entregó al encorvado ladrón. Con el botín en mano, huyó del lugar.
Ayala fue detenido con posterioridad y puesto a disposición de la fiscal Martí, quien ordenó su detención e imputó como autor de robo en grado de tentativa calificado por el uso de arma de utilería en una audiencia que tuvo lugar en tribunales.
Finalmente, el 27 de enero pasado, el ladrón decidió ponerle fin a la causa y por medio de la defensora pública, Gisela Alemandri, aceptó una condena de dos años de prisión efectiva, que fue homologada por la jueza Rosana Carra y la cual deberá cumplir en un establecimiento del Servicio Penitenciario.
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