La Justicia deSanta Fe condenó al cerebro de una millonaria estafa a una empresa de ingeniería de la ciudad de Monte Vera. Se trata de Emilio Alberto Paglia (42), un santafesino que, valiéndose de que su pareja trabajaba en la firma, logró apoderarse de más de $270.000.000 a través de cheques truchos.
La sentencia fue dictada por la jueza Susana Luna e impuso una pena de 5 años de prisión en el marco de un juicio abreviado pactado entre la fiscal del área de Criminalidad Económica del MPA, Bárbara Ilera y la defensa del estafador, a cargo Emanuel Márquez.
En dicho acuerdo, Paglia aceptó haber sido organizador de una asociación ilícita en carácter de organizador y se declaró culpable como coautor de estafas reiteradas. A su vez, reconoció haber cometido coacciones calificadas y amenazas calificadas por el uso de arma de fuego, a un hombre.
Una millonaria estafa
El fraude por el cual Paglia fue condenado, se dio a través de la adulteración de los registros contables, la falsificación de cheques y libramiento de los mismos en favor de los integrantes de la asociación ilícita, sin contraprestación alguna a la empresa.
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Bárbara Ilera, fiscal a cargo de la causa.
Según la investigación, la estafa se cometió a partir de una persona clave: Lucila Palao Chiartano, la pareja de Paglia y la cual se desempeñaba como responsable de tesorería en la empresa.
Aprovechando su cargo como responsable de tesorería, Chiartano utilizó su acceso al sistema de gestión interno para generar órdenes de pago a proveedores reales con los que la empresa trabajaba habitualmente. Posteriormente, utilizaba una función del sistema para reversar las operaciones, pero asignaba esos mismos números de cheques a pagos ficticios en favor de los miembros de la banda, entre ellos Emilio Paglia, que no tenían relación comercial con la firma.
La causa estableció que la empleada infiel además sustraía los cheques físicos de las chequeras de la empresa e insertaba en ellos firmas falsas, simulando ser la presidenta de la firma comercial.
Culminada la estafa, los cheques eran distribuidos por Emilio Paglia a los demás integrantes, quienes los presentaban al cobro mediante depósitos en cuentas personales, endosos a terceros o descontándolos en mutuales y entidades financieras para introducir el dinero en el circuito legal.