Comienza el juicio al cabecilla de una banda de fugitivos que asaltó a todo un pueblo de Santa Fe

El histórico golpe delictivo ocurrió en 2016 en la pequeña localidad de Bernardo de Irigoyen, a 90 kilómetros de la capital provincial. A más de diez años del atraco, el caso será juzgado en tribunales.

Ingreso al pueblo de Bernardo de Irigoyen, en el departamento San Jerónimo de Santa Fe. 

Ingreso al pueblo de Bernardo de Irigoyen, en el departamento San Jerónimo de Santa Fe. 

Maiquel Torcatt/ Aire Digital

Eran las 9 de la mañana del 4 de marzo del 2016, cuando el pueblo de Bernardo de Irigoyen, ubicado a unos 90 kilómetros de la ciudad de Santa Fe, fue el escenario de uno de los golpes delictivos más audaces de la historia criminal reciente de la provincia y el país.

Aquel día, al menos seis hombres entraron a la localidad del departamento San Jerónimo a bordo de dos automóviles y con armas largas tomaron por asalto la comisaría, el juzgado, la sede de la comuna y el correo local para alzarse de un botín y huir del lugar en direcciones opuestas.

Diez años y seis meses después, el caso comenzará a ser juzgado en el marco de un juicio oral y público que tendrá lugar en tribunales y que tendrá como único imputado al cabecilla de la banda. Se trata de Leonardo Ramón Rivero, un bonaerense de 54 años, oriundo de la localidad de José León Suárez y el cual se encuentra actualmente detenido en la provincia de Buenos Aires por otra causa judicial.

El debate tendrá lugar en una de las salas de audiencias del nuevo anexo de tribunales.

El debate tendrá lugar en una de las salas de audiencias del nuevo anexo de tribunales.

El debate tiene previsto comenzar el próximo miércoles ante un tribunal integrado por los jueces María Celeste Minniti, Pablo Sebastián Ruiz Steiger y Héctor Aiello, quienes analizarán las pruebas que presentará el fiscal del caso, Omar De Pedro, que en la antesala al juicio anticipó un pedido de pena de 17 años para el imputado.

Asistido por la defensa pública, Rivero será juzgado por los delitos de robo calificado por uso de arma de fuego en poblado y en banda reiteradas en cinco oportunidades, privación ilegítima de la libertad agravada por la violencia y amenazas reiteradas; y además ser el jefe de una asociación ilícita dedidcada a cometer asaltos y que operaba en distintas provincias de la Argentina.

Robo, huida y muerte

Según indica la acusación de la Fiscalía, el vertiginoso raid criminal que sacudió al pueblo de poco más de 2 mil habitantes, se dio cuando Leonardo Ramón Rivero y Carlos Entivero y al menos otras cuatro personas arribaron a la localidad a bordo de dos autos, uno de ellos Peugeot 207, y se dirigieron primero hasta la Comisaría Novena, ubicada en Sarmiento casi Lisandro de la Torre. Mediante el empleo de armas de fuego abordaron al comisario del pueblo y le advirtieron: “Quédate quieto, no te muevas, dame la pistola”. Luego lo golpearon y le sustrajeron varias pertenencias, entre ellas, la credencial de policía, una tarjeta de débito y su celular. Tanto el uniformado como dos personas que realizaban una denuncia fueron obligados a tirarse al piso.

Comisaría de Bernardo de Irigoyen, en donde comenzó el raid criminal.

Comisaría de Bernardo de Irigoyen, en donde comenzó el raid criminal.

La saga criminal continuó cuando uno de los integrantes de la banda entró al Juzgado Comunal y portando un arma de fuego redujo al juez Raúl Bonansea y lo dejó encerrado en el baño. Mientras tanto, otros dos integrantes de la banda fueron hasta un comercio dedicado al rubro de cobro de impuestos, pegado a la Comuna, en donde abordaron al cajero al cual le apoyaron un arma de fuego en su sien y le exigieron la entrega de $166.000 que se encontraban en la caja. El empleado del local luego fue tomado como rehén y trasladado hasta la Comuna en donde fue reducido también el personal que prestaba servicio allí. Los ladrones fueron hasta el despacho del presidente comunal, Jorge Raúl Carcavilla, quien se encontraba reunido con dos personas.

Tras golpear a Carcavilla, los hampones se apoderaron de sus celulares, $50.000 en cheques de pagos diferidos y $20.000 en efectivo que estaban en la caja. Previo a retirarse, les gritaron a sus víctimas: “No se levanten, quédense en el suelo y no hagan nada porque los quemamos”. El golpe comando culminó en la oficina del Correo Argentino en donde robaron $16.487 para luego darse a la fuga. Una parte de la banda escapó en dirección al sur por la autopista Rosario – Santa Fe, en donde arrojaron pertenencias; mientras que Entivero huyó hacia al norte por ruta 11, pero al llegar cruce con denominado “camino al cementerio” de la ciudad de Coronda se tiroteó con agentes policiales, volcó y murió.

Los hoy condenados fueron detenidos a raíz de la causa que investigó el asalto y copamiento ocurrido en el pueblo de Bernardo de Irigoyen, el 4 de marzo del 2016, en donde uno de los ladrones, en pleno escape, murió tras volcar su auto y tirotearse con la policía.

Los hoy condenados fueron detenidos a raíz de la causa que investigó el asalto y copamiento ocurrido en el pueblo de Bernardo de Irigoyen, el 4 de marzo del 2016, en donde uno de los ladrones, en pleno escape, murió tras volcar su auto y tirotearse con la policía.

Ocho meses después, Rivero fue localizado en el Juzgado de Paz del partido de San Miguel, en provincia de Buenos Aires. De allí, fue trasladado a Santa Fe en donde quedó detenido y luego fue liberado luego de permanecer un tiempo en prisión preventiva. Sin embargo, en pleno avance de la causa para ir a juicio, el bonaerense fue detenido por otra investigación y tras las rejas esperará el juicio de este miércoles.

Un raid criminal frustrado

Durante el debate Rivero también será juzgado por haber presuntamente “organizado y tomado” parte junto a al menos otras cuatro personas de una asociación organizada para cometer múltiples delitos con las provincias de Santa Fe, Buenos Aires y Córdoba, desde por lo menos 2014.

Entre los golpes delictivos que la Fiscalía tiene probados, se encuentra el del robo a Bernardo de Irigoyen y otros que no ejecutaron: una casa de Pergamino (Buenos Aires) donde habría dos cajas fuertes, una en zona cercana a la localidad de Crespo, un joyero en Córdoba, al menos tres casas de la localidad de Gálvez, todos lugares donde habían hecho inteligencia previa distintos miembros de la banda.

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Por esos cargos, fueron ya condenados en 2022, Héctor Osvaldo “El Viejo” Gudiño (54) y Omar “Gringo” Fernández (50) dos delincuentes que en 2022 acordaron penas por haber sido parte de la banda que planificó cometer varios robos en Santa Fe y la región.

El próximo miércoles será el turno de Rivero en un juicio que promete reabrir recuerdos de un caso que marcó un hito en la Justicia de Santa Fe.

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