El domingo por la noche un asesinato seguido de un suicidio conmocionaron a la pequeña localidad entrerriana de Cerrito. Todo comenzó con una pelea entre el padre e hijo que, por lo que comentaron los vecinos, eran habituales. El padre del homicida fue a buscar a la policía para pedir ayuda y cuando regresaron al galpón donde estaba el asesino le disparó a un policía y luego a si mismo.
Leer más ► El intendente Jatón estima que el fin de semana estará listo el primer centro de aislamiento
Según informó el sitio El Once, el padre "iba en en fila con dos policías. Cuando llegaron al galpón, el agresor los apuntó con una escopeta a los tres. El disparo impactó en el oficial Cortez". El oficial muerto fue identificado como Hernán Hercilio Cortez y el asesino como Raúl Alberto Molaro, de 37 años de edad.
Los hechos
Los policías llegaron al galpón ubicado en calle Mitre al 300 luego de ser alertados de la pelea familiar por un llamado al 911. "Hay una cuestión de ingesta de alcohol de por medio en la familia", aseguró el jefe de Policía, Gustavo Maslein.
Al precisar los pormenores del terrible hecho, reveló que la comisión policial "llegó encabezada por el oficial Cortez, junto a dos suboficiales. Mediaron y arreglaron que Molaro hijo se retiraría hacia lo de un pariente, donde vive habitualmente, afuera de Cerrito".
Leer más ► Vacunación antigripal: ¿qué jubilados reciben este lunes la vacuna del Pami?
Al llegar, advirtieron al hombre que estaba adentro que saliera pero como lo lo hacía decidieron entrar acompañados del padre. Entraron en fila: primero el padre, después los dos policías. Cuando el agresor los vio, les disparó. El padre y uno de los policías esquivaron el ataque pero Cortéz no logró hacerlo y recibió los disparos. "Posteriormente, Molaro (hijo) recarga la escopeta calibre 28 y se dispara en la cabeza, quitándose la vida de manera inmediata", explicó Maslein.
El policía herido fue trasladado hacia el hospital del lugar, a donde llegó sin vida. "El disparo fue a la altura de la costilla izquierda, por lo que los perdigones ingresaron a los pulmones, por lo que no hubo mucho qué hacer", informó el Jefe de la Policía. "Concluimos que el disparo no era para el oficial, sino para Molaro padre quien pudo escurrirse y el disparo impactó en la persona de Cortez", agregó.
El policía fallecido tenía una esposa y dos hijos de 14 y 7 años, y hacía más de un año que trabajaba en Cerrito.
Temas




Dejá tu comentario