El fiscal de homicidios Martín Torres investiga la muerte de una pequeña niña de dos años, que residía con su familia y otras personas más en una fábrica abandonada de baterías, en la ciudad de Ceres. En estos días, Torres aguarda el resultado de un análisis encargado a la Facultad de Ingeniería Química para corroborar las primeras informaciones: que la niña falleció por ingesta de metales pesados, nocivos para el organismo.
Leer más Investigan si la nena de Ceres murió por el consumo de metales pesados
Según pudo saber Aire Digital, hasta el momento se descarta que los padres de la pequeña hayan obrado negligentemente en el cuidado de la niña, ya que varias veces fue llevada a que la revise el personal médico de la zona por malestares, pero eran considerados cuadros estomacales, le recetaban medicación y volvía a su lugar de residencia: un espacio plagado de sustancias contaminantes y nocivas para cualquier ser vivo, especialmente para una pequeña de tan corta edad.
Cuando el cuadro de salud de la niña revistió tamaña gravedad que debió ser trasladada al hospital de niños de Santa Fe, Orlando Alassia, el nivel de contaminación que se detectó en su organismo ya era difícil de revertir, y tras una semana internada en el nosocomio, la pequeña falleció el pasado 6 de enero.
Medios del norte provincial reportan que era conocida la situación de varias familias que residían en ese lugar, del cual incluso se desconoce la titularidad. En las últimas horas, las personas fueron reubicadas en diferentes inmuebles de la zona, y sólo tres adultos se resisten a abandonar el predio.
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