Una investigación de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) del departamento San Martín puso punto final a las andanzas de una banda de por lo menos siete delincuentes rurales que durante noviembre cometieron distintas entraderas en viviendas particulares situadas en campos del oeste provincial.
El desbarate se dio durante la jornada del viernes luego de cuatro allanamientos que ejecutó la AIC en San Genaro, departamento San Jerónimo, y Classon, en el noreste del departamento Iriondo. Como resultado de los procedimientos, los investigadores hallaron una serie de elementos presuntamente robados en viviendas, como así también ocho teléfonos celulares que fueron remitidos a pericia.
En tanto, un total de siete personas (cinco hombres y dos mujeres) fueron detenidas y puestas a disposición del fiscal de la causa, Carlos Zoppegni, quien provisoriamente caratuló la causa por “robo calificado por ser en despoblado y en banda y por el uso de arma de fuego”. El grupo permanecerá detenido hasta el próximo viernes cuando en los tribunales de San Jorge se lleve a cabo la audiencia de imputación y de medidas cautelares.
El legajo judicial que impulsa Zoppegni tiene por acreditado dos asaltos ocurridos el 2 y 19 de noviembre en jurisdicción de Cañada Rosquín. Los robos ocurrieron en horas de la noche, cuando un grupo de varios ladrones ingresaron en dos establecimientos rurales encapuchados y empuñando armas de fuego en sus manos.
Una vez dentro del inmueble sorprendieron a las víctimas -un matrimonio de 44 y 45 años y un hombre 80 años- y las redujeron y ataron con precintos. Luego revisaron cada rincón de la casa y se llevaron elementos de valor. Finalmente, previo a retirarse, le avisaron a sus víctimas que se llevarían un vehículo de la casa y que lo abandonarían a los pocos kilómetros.
A menos de un mes del último asalto, los investigadores de la AIC lograron encontrar una serie de elementos que conectaron los robos ocurridos en las zonas rurales con un grupo de hombres y mujeres que residían principalmente en San Genaro. Tales evidencias sirvieron al fiscal Zoppegni solicitar cuatro allanamientos al Juez penal, Sergio Carraro, el cual autorizó los procedimientos.
Durante la jornada del viernes, los detectives junto con grupos tácticos llevaron a cabo los procedimientos y secuestraron 9 armas de fuego de distintos calibres (caribinas, un revolver, pistolas) y múltiples municiones. Además, hallaron distintos elementos de dudosa procedencia como pelotas de golf, televisores, billetes de guaraníes, cuchillos, pasamontañas y elementos químicos. Por el caso también fueron secuestrados dos automóviles que quedaron a disposición de la Justicia provincial.
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