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Policiales Bolsafe Valores | Mario Rossini |

Causa Bolsafé Valores: las empleadas fueron víctimas de Mario Rossini, el argumento de la sentencia que explica por qué las absolvieron

El tribunal federal dio a conocer los fundamentos de la sentencia que condenó al Mario Rossini, titular de Bolsafé Valores, y absolvió a las seis empleadas. El escrito judicial supera las 1.000 paginas y sostiene que las mujeres fueron víctimas de Rossini.

El Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Santa Fe dio a conocer los fundamentos de la sentencia que condenó a quince años de prisión al titular de Bolsafé Valores: Mario Rossini; y absolvió a seis empleadas de la empresa. El 11 de agosto, los jueces sentenciaron a Mario Rossini por los delitos de administración fraudulenta y captación de ahorro público sin autorización en 459 hechos, en concurso real con el delito de captación de ahorro público sin autorización de la autoridad competente, agravado por la utilización de medios masivos de difusión.

En el juicio, el Ministerio Público Fiscal (MPF) estuvo representado por el fiscal Martín Suárez Faisal, quien contó con la asistencia de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac). En tanto, los damnificados por las estafas estuvieron representados por los abogados Leandro Corti, Enrique Muller y Carlos Reyna, quienes habían solicitado que las acusadas también sean condenadas.

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El tribunal conformado por los jueces Guillero Sutter Schneider; José María Escobar Cello; y Luciano Lauría dieron a conocer los fundamentos de su decisión.

El tribunal conformado por los jueces Guillero Sutter Schneider; José María Escobar Cello; y Luciano Lauría dieron a conocer los fundamentos de su decisión.

Las absoluciones en la causa Bolsafé Valores

El fiscal Suarez Faisal había solicitado en su alegato que las seis empleadas llevadas a juicio sean absueltas; los jueces José María Escobar Cello, Luciano Lauría y Germán Sutter Schneider adhirieron lo esgrimido por el fiscal, a pesar de que las querellas habían reclamado que sean condenadas, y dictaron la absolución de Marisa Laura Valdez, Patricia Lorena Berrino, María Lorena Molinas, Daniela Reatti, Carolina Fany Pavarin y Miriam Sabella.

El tribunal entendió que las seis empleadas de la firma fueron víctimas de violencia de género por parte del titular de la firma. En ese sentido, los integrantes del tribunal destacaron la relación asimétrica y desequilibrada de poder en “las situaciones violentas y los padecimientos que estas mujeres debieron soportar como consecuencia del accionar ilícito de Mario Rossini”, publicó el portal fiscales.gob. Los magistrados detallaron lo recogido en las declaraciones de las mujeres y cómo fueron expuestas mediáticamente a lo largo de un proceso penal que duró diez años.

Las mujeres también detallaron que, una vez que el Mercado de Valores del Litoral suspendió a Bolsafé, se dieron por despedidas y empezaron los reclamos laborales por vía judicial dado que nunca cobraron indemnización alguna. Además, muchas de ellas y sus familiares cercanos también se vieron damnificados por el manejo de sus ahorros en manos de Mario Rossini. Otra de las empleadas manifestó haber padecido cáncer de mama en los últimos cuatro años y que al mismo tiempo debió soportar el proceso del juicio de manera traumática.

"Su condición de mujer y el hecho de responder a un estereotipo determinado fueron utilizados por Mario Rossini para construir la imagen de Bolsafé y su propia imagen empresarial. Se aprovechó así de sus vulnerabilidades y de su escasa experticia”, fundamentó el tribunal respecto de la absolución de seis empleadas de la firma.

Los jueces sostuvieron que, a través de las declaraciones de las empleadas, “pudimos apreciar directamente cómo sus vidas quedaron atravesadas por el desenlace de la empresa en que trabajaban; cómo a pesar de que en aquella época había muchos empleados, solo ellas fueron sindicadas como cómplices de Mario Rossini y sometidas durante diez años a un proceso penal; los problemas que les acarreó quedarse sin trabajo a una edad adulta; los martirios psíquicos y de salud que les acarrearon los meses y años posteriores, y cómo fueron afectadas sus vidas privadas y sus relaciones personales”, analizaron.

Para los magistrados, Rossini expuso a las empleadas a "enfrentarse a clientes desesperados y enojados por lo que estaba ocurriendo con sus ahorros e inversiones, a ser muchas veces el único rostro que presentaba una empresa que había defraudado a su cuantiosa masa de inversores; quedando atrapadas no solo en el medio de acusaciones, allanamientos, identificaciones, indagatorias o procesamientos, sino también en la ‘línea de fuego’ por su exposición directa en medios de comunicación que las condenaron mucho antes de este juicio”.

Al igual que el fiscal en su alegato, el tribunal también remarcó que las seis acusadas mostraban “un perfil que puede encuadrarse dentro de los cánones estéticos que la sociedad percibe y valora como atractivos, y ninguna tenía experiencia previa en materia bursátil o financiera”, y que de acuerdo a las planillas de sueldos de Bolsafé cobraban remuneraciones básicas como empleadas de comercio. En ese sentido, remarcaron que todas ellas eran madres de familia, de clase asalariada y estaban condicionadas por conservar su trabajo. “Su condición de mujer y el hecho de responder a un estereotipo determinado fueron utilizados por Mario Rossini para construir la imagen de Bolsafé y su propia imagen empresarial. Se aprovechó así de sus vulnerabilidades y de su escasa experticia”, fundamentaron.

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Según los jueces, Mario Rossini utilizó la condición de mujer de sus empleadas para construir su imagen empresarial

Según los jueces, Mario Rossini utilizó la condición de mujer de sus empleadas para construir su imagen empresarial

A su vez, el tribunal señaló que no puede coincidir con la postura acusatoria de la querella respecto de las mujeres, dado que durante el debate se recabaron numerosos testimonios que refieren a la realización de tareas meramente administrativas por parte de las empleadas, las que siempre recibían y requerían instrucciones de Mario Rossini para asesorar a los inversionistas en el caso de que lo requirieran, o bien para intervenir en el engranaje de administración de la empresa sin posibilidad de tomar decisiones que no fueran puramente operativas.

Con este escenario, los jueces consideraron verificada la relación asimétrica de poder entre Rossini y sus empleadas, “pese a lo cual fueron nivelados al momento de endilgárseles responsabilidad penal durante todo el trámite del proceso; lo que vulnera derechos consagrados en instrumentos internacionales”. Por ello, en sintonía con lo solicitado por el Ministerio Público Fiscal, destacaron que “no puede sostenerse una postura acusatoria contra un puñado de mujeres con sueldo y régimen de empleadas de comercio, con horarios fijos y órdenes precisas y limitadas; abstención fundada que a todas luces supera el escrutinio de razonabilidad y logicidad”.

De esta manera, concluyeron que “en base a las consideraciones precedentes y como síntesis del análisis integral de las pruebas existentes hemos alcanzado certeza negativa respecto a la responsabilidad penal de Valdez, Berrino, Pavarin, Molinas, Reatti y Sabella en los hechos juzgados, debiendo por ello ser absueltas de culpa y cargo".