Caso Spaggiari: cómo funcionaba la "rueda" que hacía girar el dinero "hasta que empezó a crujir"
El fiscal Loyola explicó en el juicio que se le sigue a los hermanos Spaggiari por estafa, cómo era la maniobra investigada.
Los hermanos Spaggiari enfrentan posibles condenas de hasta 25 años de prisión por estafas reiteradas.
“Un sistema que estaba destinado a fracasar desde el día uno, clásico esquema Ponzi”, fueron las palabras del fiscal Guillermo Loyola en los alegatos de apertura del juicio que se le sigue a los hermanos Spaggiari por estafas en Rafaela.
Te podría interesar
El debate comenzó este jueves, luego de que el tribunal rechazara una serie de planteos presentados por el abogado defensor Gustavo Abraham para postergar el inicio del juicio.
LEER MÁS ► Caso Spaggiari: rechazaron frenar el juicio y ordenaron a las partes seguir con el debate en Rafaela
Durante los alegatos, el fiscal explicó cómo funcionaba el esquema diseñado por Fernando y Matías Spaggiari, y qué rol cumplían su madre Mirta Ofelia Condotto y su sobrina Carolina Schaberger.
Un esquema diseñado para estafar
Loyola sostuvo que “durante años cientos de personas de Rafaela y la región le entregaron sus ahorros a los acusados: les dejaban el dinero y se iban con un documento firmado, donde figuraba un plazo de entrega, los intereses que iban a recibir y a veces también un regalito de cortesía”.
Este documento era entregado luego de que los inversionistas firmaran un convenio en el que se les prometía la devolución del capital aportado más elevados intereses. “Hasta que en octubre - noviembre de 2022 se cortaron los pagos y no volvieron nunca más”, explicó Loyola.
“La Fiscalía viene a demostrar que esta no fue una operación comercial que salió mal, fue una rueda, un esquema Ponzi en el que se basaban las estafas, y quiénes eran los que hacían girar esa rueda: la estructura la montaron los hermanos Spaggiari para captar el dinero de los particulares”, insistió el fiscal.
Para esto, utilizaron tres empresas como pantallas: una inmobiliaria, una fábrica de aberturas y una fábrica de ladrillos ecológicos: “Les decían a los inversores que el dinero iba a ser destinado a las empresas, que eso iba a generar ganancias reales y que por eso el interés prometido era mayor del que ofrecían las entidades bancarias y financieras”, alegó Loyola.
Loyola explicó que la Comisión Nacional de Valores determina tres alertas a tener en cuenta para no caer en estafas: promesa de dinero fácil; convencer que la ganancia es alta y el riesgo es bajo; oportunidad ficticia (los negocios “legales” utilizados como pantallas): “El grupo Spaggiari cumplía con estas tres alarmas”, sostuvo el fiscal.
El dinero de los inversores iba a un fondo común que servía para pagar los intereses de los inversores más antiguos. "Pero este sistema está destinado a caer desde el día uno: nadie puede sumar gente eternamente; cuando dejaron de entrar inversores nuevos, la rueda empezó a crujir", explicó Loyola.
El fiscal remarcó que "aún cuando no pudieron pagarle a la gente, siguieron firmando convenios": se firmaron mil convenios, y algunos de los damnificados firmaron más de un convenio. En este contexto, la Fiscalía acusa a los hermanos Spaggiari de haber cometido más de 550 estafas por montos que rondan los ocho millones de dólares, 235 millones de pesos y 12.500 euros.
Loyola agregó que "la rueda necesitaba quien dirigiera, quien captara el dinero y quien lo recibiera"; así, según la acusación, los hermanos concibieron el esquema de las estafas y eran la cara visible: la madre era quien recibía el dinero y llevaba la registración informal (se le atribuye haber participado en 132 hechos), y la sobrina y nieta de los acusados era quien daba los turnos a los interesados, captaba ahorristas y era la “cara amable” de la empresa (se le atribuyen 81 estafas).
A juicio por asociación ilícita y estafas reiteradas
Fernando Luis y Matías Germán Spaggiari están acusados de ser jefes de una asociación ilícita que cometió estafas reiteradas -560 hechos-, y enfrentan una posible condena a 25 años de prisión efectiva; Condotto y Schaberger están acusadas de ser miembro de dicha asociación, y de haber participado en las estafas (132 la madre, 81 la sobrina).
Según Fiscalía, la organización realizaba la captación de ahorros, de pesos y dólares, entre noviembre del 2019 y noviembre del 2022, bajo la promesa de devolver a los ahorristas un interés del 3% en dólares y el 5% en pesos.
LEER MÁS ► Caso Spaggiari: rechazaron frenar el juicio y ordenaron a las partes seguir con el debate en Rafaela
Según estableció la investigación, los damnificados entregaron a la firma distintos montos de dinero: desde 40 a 60 mil dólares, como también el pago de indemnizaciones por accidentes de tránsito o seguros de vida de personas fallecidas. Sin embargo, con el paso del tiempo el pago de intereses no fueron entregados y motivaron a muchos de los ahorristas denunciaran al grupo oriundo de la ciudad de Rafaela.
El juicio comenzó este jueves en los tribunales de Rafaela y es presidido por el juez Nicolás Stegmayer, junto con el juez Juan Gabriel Peralta y la jueza Laura Lencina. La defensa de los cuatro acusados está a cargo de los abogados particulares Gustavo y Dolores Abraham y los damnificados están representados por los abogados querellantes Favio Maier y Mirta Miño, Pablo Mosconi, Sergio Maffei, Viviana Cosentino y Juan Manuel Chiappero.
Las jornadas de producción de prueba están previstas para octubre, noviembre y diciembre. Los alegatos de clausura comenzarán el 21 de diciembre y es posible que el veredicto se de a conocer el 28 de diciembre a partir de las 12.
Condenados y en libertad
En tanto, seis exempleados de la firma firmaron condenas en el marco de un juicio abreviado realizado el 28 de septiembre ante el juez Gustavo Bumaguin. Se trata de Miriam Marcela Bravo, Carlos Ciancia, Cristian Ezequiel Clemenz, Cristian Marcelo Franzetti, Germán Darío Garetto y Gabriel Lorenzo Ulman, los cuales fueron declarados autores penalmente responsables del delito de asociación ilícita, en carácter de miembros y como coautores, en concurso real con estafas reiteradas, en calidad de partícipes necesarios.
En dicho acuerdo, los ahora condenados, aceptaron penas de tres años de prisión en suspenso y el pago de 45 mil pesos en concepto de multa. El defensor de los hermanos Spaggiari adelantó en el inicio del juicio este jueves que apelará estas condenas por considerar que el juez Bumaguin no tenía competencia para dictar las sentencias al ya haber intervenido en la causa.










