Las fiscales de homicidios Ana Laura Gioria y Cristina Ferraro llevaron a juicio a un cuidacoches, acusado por el homicidio de Jorge Ramis, ocurrido en abril de 2017. Fernando “Pulpa” Paiva fue condenado a 12 años de prisión con un cambio en el delito atribuido: para el tribunal, Paiva fue autor de tentativa de homicidio.
El juicio a Paiva se desarrolló en la sala 1 de los tribunales santafesinos, y esta mañana se conoció la decisión de los jueces, que condenaron al acusado por decisión unánime de los jueces José Luis García Troiano, Sandra Valenti y Rosana Carrara.
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Cambio en la calificación
El cambio de calificación causó sorpresa en la Fiscalía, que aguardará conocer los fundamentos del tribunal para evaluar si apela o no la resolución. Desde el móvil de AIRE en tribunales al finalizar la lectura de la sentencia, la fiscal Gioria destacó que los jueces no tuvieron dudas que fue Paiva el autor del ataque.
La fiscal hizo hincapié en que “si consideramos los delitos por los cuales los jueces resolvieron condenar a Paiva, tenemos que decir que es un monto razonable”. Sin embargo, la fiscal del MPA advirtió que “aguardaremos los fundamentos para analizar en qué se basaron los magistrados para definir esa modificación”.
Video ► La palabra de la fiscal al finalizar la lectura de la sentencia
Apuñalado por 20 pesos
El feriado del 2 de abril de 2017 Jorge y su esposa Graciela salieron a divertirse. Fueron al tradicional baile “La Década”, organizado por el club Sargento Cabral, en General Paz y Padilla. Cerca de las 4:30 de la mañana salieron del club y fueron a buscar el auto, estacionado en la avenida y su intersección con Salvador del Carril.
Como suele suceder, un cuidacoches se acercó y les pidió dinero, pero lo hizo de manera muy violenta y propinando patadas al vehículo. Jorge se bajó y le dio 20 pesos, pero el hombre continuó exigiendo más dinero, y lo agredió con un cuchillo de metal en el abdomen. Luego lo empujó a la calle, se sentó en el asiento del conductor e intentó arrancar el auto para llevárselo.
El condenado no logró poner en marcha el vehículo y en ese momento la mujer de Ramis comenzó a gritar para pedir auxilio, ante lo cual, el imputado le produjo un corte en el pómulo, a raíz de un golpe de puño que le propinó. Entonces, el agresor escapó corriendo, mientras que las víctimas llegaron por sus propios medios al hospital José María Cullen, donde recibieron atención médica.
En tanto, el personal de la Brigada de Playa aprehendió al sospechoso en inmediaciones del lugar. El hombre tenía una herida cortante en su mano y al ser consultado por el motivo de su herida, el sujeto dijo no recordar nada.
En un primer momento la agresión a Ramis fue caratulada como “lesiones leves dolosas”, y el agresor recuperó la libertad. Al mismo tiempo, Jorge y Graciela recibieron el alta médica en el hospital y volvieron a su hogar. Sin embargo, complicaciones en la herida lo llevaron nuevamente al hospital, y Jorge falleció 24 días después.
Ante esto, la fiscal de homicidios Ana Laura Gioria solicitó la detención del imputado, que se logró un año después en inmediaciones de Lamadrid y Ángel Casanello luego de una ardua tarea del personal del área de Homicidios de la entonces PDI, ya que el trapito no tenía domicilio fijo.
Complicaciones en la herida
Uno de los médicos que declaró en el juicio, las complicaciones que sufrió Ramis en la herida eran "previsibles pero no evitables", y no hay dudas que el origen fue la puñalada en el abdomen. La conclusión de la Fiscalía fue que “Ramis perdió su vida por la lesión producida por Paiva".
En tanto, para las defensoras públicas Silvina Corvalán y Magalí Maza, Ramis falleció por un “cuidado negligente” en su salud. El hombre llegó al hospital de manera particular minutos después de recibir el puntazo; allí fue evaluado y los médicos que lo atendieron le solicitaron que aguarde para realizar una ecografía que permita definir la gravedad de la herida.
Ramis esperó cinco horas para el estudio, y se fue de manera voluntaria del hospital sin llegar a pasar por el ecógrafo. El hombre tuvo que volver dos días más tarde “con una infección generalizada que requirió múltiples intervenciones quirúrgicas de carácter urgente", remarcó Corvalán. Para las defensoras, esta “infracción a los deberes de autoprotección" que agravó su cuadro de salud, "no puede serle enrostrado a Paiva".
Los jueces decidieron condenar a Paiva a 12 años de prisión como autor de tentativa de robo calificado, lesiones leves y tentativa de homicidio en concurso real. Al conocerse los fundamentos las partes evaluarán si corresponde que la sentencia sea revisada por la Cámara de Apelaciones.
Video ► La lectura de la sentencia





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