menu
search
Policiales Ciudad de Santa Fe | estafas |

Caso Maros Turismo: sólo resta que se fije fecha para el juicio por estafas, tras seis años de proceso

La causa por estafas reiteradas contra una agencia de turismo de Santa Fe aguarda que la Oficina de Gestión Judicial determine la fecha para el primer tramo del juicio oral y público.

El 2 de enero de 2017 un grupo de personas se agolpó en la puerta de la Agencia de Turismo Maros, en 1° de Mayo al 6900, en el norte de la ciudad de Santa Fe. Se trataba de clientes que buscaban explicaciones: por qué no iban a poder concretar sus vacaciones, o por qué había gastos en sus resúmenes de tarjetas de crédito por servicios que no habían contratado. Mientras tanto, en el extranjero, un grupo de turistas se encontró con que no se había abonado el alojamiento o el vuelo de regreso. Esas y otras maniobras investigó la Fiscalía durante seis años y la causa ya se encuentra aguardando fecha de juicio oral y público.

Son cuatro las personas que se encuentran acusadas por estafas reiteradas y falsificación de documentos: la titular de la agencia, su madre, una empleada y la representante técnica de la empresa. En tanto, un hombre que oficiaba como personal de seguridad, ya fue condenado a través de un procedimiento abreviado.

maros 2.jpg
La policía se presentó en el lugar para controlar la situación

La policía se presentó en el lugar para controlar la situación

Estafas

“Antes de la feria recibimos la pericia contable que faltaba, eran muchas las empresas que trabajaban con Maros para recabar la información y hacer la pericia”, explicó la abogada Celeste Roa Hertelendi, que representa a un grupo de los damnificados, en una entrevista realizada con Ignacio Laurenti e Ignacio Mendoza en Crimen y Justicia.

La investigación fue comandada por los fiscales Omar De Pedro y María Lucila Nuzzo, y se presentaron más de 300 personas como damnificadas, representadas como querellantes por Roa Hertelendi y Balbina Cavallieri. “En este primer juicio será por unas 160 personas”, explicó la abogada.

damnificados maros.jpg
El fiscal Omar De Pedro, en uno de los encuentros informativos sostenidos con los damnificados

El fiscal Omar De Pedro, en uno de los encuentros informativos sostenidos con los damnificados

Cuatro personas serán juzgadas por su participación en los hechos: Marcela Arévalo y su madre Ana Felice que eran las propietarias de la empresa; Lucila García, que era la empleada de la agencia y la idónea de la firma, Ivana Álvarez Flores. En cuanto al desarrollo del proceso, la letrada sostuvo que se dieron varias “maniobras espurias” por parte de los diferentes abogados defensores que tuvo Arévalo, “que solo dilataron el desarrollo de la audiencia preliminar”.

A pesar del tiempo transcurrido, los damnificados están al tanto de los avances de la investigación: "armamos grupos de WhatsApp en las que mandamos la información; además después de la feria seguramente la Fiscalía va a empezar a convocarlos para preparar el juicio", explicó la abogada. Por último, Roa confirmó que al momento de presentar la acusación adelantaron un pedido de pena de 9 años de prisión para Arévalo y García; 7 años para Ana Felice y 6 años para Álvarez Flores.

Embed

Cómo empezó

El caso salió a la luz el 2 de enero de 2017, cuando un nutrido grupo de santafesinos se congregó en la puerta de la empresa de Turismo Maros, ubicada en 1° de Mayo al 6900 de la ciudad de Santa Fe, ya que días atrás había empezado a circular la versión que no iban a poder concretar un viaje a Cancún, México.

En el interior del local, Marcela Arévalo, la propietaria, recibía de a una a las personas para intentar resolver la situación. Pero el ánimo no era el mejor, la paciencia de quienes esperaban su turno en la vereda se iba agotando y para evitar que la situación se tornara incontrolable, personal policial arribó al lugar y trasladó a Arévalo a sede policial.

Por su parte, la fiscal en turno, Nuzzo, tomó conocimiento de lo que ocurría y dispuso entonces que Arévalo quedara detenida por el delito de estafas reiteradas. Al poco tiempo quedaron involucrados en la causa su madre Ana Felice como titular del negocio, los empleados Lucila García y Miguel Ángel Correa, y quien oficiaba como idónea ante la Secretaría de Turismo, Ivana Álvarez Flores.