Un vecino que llegaba de madrugada a su departamento ubicado en un edificio del barrio Candioti Sur, ayudó a una anciana de unos 85 años cuando sufría un secuestro virtual y estaba a punto de entregar una caja con joyas a los presuntos secuestradores de su hijo. Frustró la entrega del botín y terminó amenazado de muerte: "Te vamos a cagar a tiros, vas a tener que salir con un chaleco antibalas porque te vamos a matar", le dijeron.
El hecho ocurrió en la madrugada del viernes último, cuando Esteban Iucci regresaba a su departamento en un edificio ubicado sobre Avellaneda, a metros de Bulevar Gálvez. Entró el automóvil a la cochera y vio a una señora que vive unos pisos más arriba que salía en camisón al palier con una caja en la mano. Le pareció sospechoso y le preguntó que estaba haciendo.
"Muy nerviosa me dijo: «Estoy llevando esto, (algunos anillos y otras joyas) para entregarlo porque secuestraron a mi hijo, y me están pidiendo más. Mi esposo ya bajó y entregó la plata en una bolsa negra». Yo me doy cuenta de que estábamos expuestos porque estaban esperando la segunda entrega. Le pedí que entremos al edificio y con su relato entendí que se trataba de un secuestro virtual", detalló el entrevistado.
Cuando Esteban acompañó a la señora hasta el departamento, estaba el esposo –un hombre de entre 85 y 90 años– muy angustiado. La pareja de abuelos muy conmovida por la situación aún no habían llamado a su hijo para corroborar si efectivamente se trataba de un secuestro virtual.
Esteban pidió el número y se comunicó con el hijo de las víctimas quien estaba durmiendo. Lo puso al tanto de la estafa y el hombre le dijo que inmediatamente iba a ver a sus padres.
"Eran las 3.15 más o menos cuando termino de hablar con el hijo y empezó a sonar el celular de la señora, lo atiendo yo y del otro lado me dicen: «Sabemos que sos vos el del tercer departamento. Cuando salgas te vamos a cagar a tiros, vas a tener que salir con un chaleco antibalas porque te vamos a matar. No sé cómo me reconocieron", señaló por AIRE Esteban Iucci.
Ante el desconcierto y luego de la amenaza, Iucci cortó y llamó otra vez al hijo de la pareja para decirle que iba a denunciarlo a la policía. Tardaron menos de cuatro minutos en llegar. Según contó el entrevistado, actuaron "bastante bien" y dieron contención a los ancianos.
"Uno está expuesto a eso y ellos saben todo lo que pasa en el edificio. Es increíble que sepan mi dirección y algunas características más que no las doy por seguridad, hay una inteligencia previa, lo cual es alarmante porque además conocen mi auto", concluyó Iucci quien destacó que están recolectando imágenes de las cámaras de la zona.
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