La secuencia delictiva comenzó cuando el colectivero levantó a dos pasajeros en la parada de la plaza del Soldado -San Jerónimo, entre Mendoza y Salta- cerca de las 22. Los dos hombres subieron y se ubicaron en la parte trasera del vehículo que en ese momento circulaba con otras diez personas.
Media hora después, los ladrones esperaron a que desciendan el resto de los pasajeros para cometer su fin ya que al llegar a Neuquén y Santa Fe, el cual es una zona que carece de luminosidad, simularon bajar del micro. Sin embargo, uno de ellos sacó un revolver y gritó "dame todo" al chofer.
El colectivero no dudó y les entregó su celular: un Motorola G6 color gris. Seguidamente, los delincuentes bajaron del coche y huyeron en medio de la oscuridad.
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