A siete años del escándalo del motorhome, Pampita y Benjamín Vicuña lograron entablar un vínculo de amistad que enorgullece a sus hijos. En una semana muy difícil para el actor, la modelo decidió brindarle todo su apoyo y lo fue a ver al teatro junto a Roberto García Moritán, con quien aplaudió desde la platea.
Una vez finalizada la función de El método Grönholm, Carolina, su esposo y una amiga se acercaron a la zona de camarines para saludarlo, y también se la cruzaron a Laurita Fernández, con quienes posaron sonrientes.
La foto les trajo muchos recuerdos a los fans de la expareja, que durante sus diez años de romance tuvo cuatro hijos. El final llegó de una forma inesperada y escandalosa, pero el tiempo los ayudó a poner todo en su lugar.
Benjamín Vicuña escribirá un libro sobre la muerte de Blanca, su primogénita
Benjamín Vicuña recordó a su hija Blanca en el décimo aniversario de su muerte. La nena, fruto de su relación con Pampita, tenía seis cuando se enfermó gravemente por dos bacterias que contrajo durante un viaje familiar por México. Aunque los médicos hicieron todo por salvarle la vida, su salud se complicó y la noticia conmovió al mundo.
Junto a un video de la pequeña saltando en una cama elástica, el actor expresó cuánto la extraña y cuánto le costó aceptar su partida. Además, confirmó que lanzará un libro sobre cómo hizo para sobrellevar la pérdida de su primogénita.
“Esta fecha quedó grabada en mi memoria, en mi piel y en la piel de la gente que amo. Hoy, 8 de septiembre –no sabes lo que me cuesta escribirlo– se cumplen 10 años e intento cerrar un ciclo que comprende todos estos meses y todos estos años, todas las cartas, poemas y referencias con fotos tuyas, hija querida, que te fui escribiendo como una relación epistolar con el cielo. Hoy estás más acá que nunca, o yo estoy más allá. Hoy mi casa está habitada por tu cara, tus fotos y de tus recuerdos”, expresó.
Luego, añadió: “Diez años que comenzaron con la rabia, la negación la impotencia, más tarde la aceptación y luego la reconstrucción. El mismo Dios que te llevó, nos sostuvo, nos cuidó y hoy me regala vida, salud y nuevos desafíos. Jamás voy a terminar de entender el por qué, pero sí puedo mirar al fondo de mi alma y estar seguro de que nos acompañamos más que nunca, que estás. Que el 8 sea el signo de la eternidad, elijo pensar que no es un mero azar. En este ciclo, sin duda la amistad fue fundamental para poder salir de zonas oscuras y dolorosas. En lo personal, estos escritos, poemas abstractos y acciones que compartí públicamente, me hicieron bien, me ayudaron. Cada uno de los comentarios que recibí, fueron como un silbido en medio de la niebla, como un cariño, un manto sagrado de protección y humanidad”.




