viernes 6 de diciembre de 2019

Revista El Pato |

Oso hormiguero gigante, regreso al monte correntino

El tema más importante de nuestros tiempos es la creciente crisis de extinción, la apabullante pérdida de belleza y biodiversidad que ocurre, cuando la actividad humana destruye hábitats silvestres por todo el mundo, y las otras especies, que son nuestras compañeras en la comunidad de la vida, son empujadas hacia la extinción.

El regreso del oso hormiguero gigante al monte correntino es un proyecto pionero y exitoso que ha logrado que, por primera vez, en la Argentina se reintroduzca una especie en un área donde había desaparecido completamente, los esteros del Iberá.

Para ello hubo que despertar el interés de las autoridades correntinas hacia esta iniciativa, demostrarles la capacidad de The Conservation Land Trust (CLT) para llevarla adelante y generar convenios de cooperación mutua entre CLT y las cinco provincias donantes de los osos hormigueros, Santiago del Estero, Jujuy, Chaco, Formosa y Salta, para conseguir los ejemplares necesarios (decomisados, heridos o rescatados) a cambio de asesoramiento, apoyo en temas veterinarios y capacitación a funcionarios y técnicos de las provincias, que entendieron que la conservación de la fauna no tiene fronteras y que la restauración de corredores regionales de fauna nos beneficia a todos. En esta etapa fue determinante el apoyo inicial de la Dirección Nacional de Fauna Silvestre.

Consiguiendo osos hormigueros

La idea inicial era incorporar osos adultos provenientes de zoológicos, centros de rescate y áreas de desmonte pero, al comenzar a trabajar en la región y conocer las necesidades de la especie, entendimos que debíamos trabajar fuertemente en el rescate de ositos huérfanos o accidentados. Sabíamos que, a pesar de contar con convenios con las provincias y el apoyo de las fuerzas de seguridad, no se debía decomisar compulsivamente a los ositos que se encontraran en casas de familia de los parajes chaqueños, porque era muy importante que la gente entendiera el problema de conservación por el que atraviesa el oso hormiguero.

Muchas veces estas crías se encuentran desnutridas y en condiciones muy precarias dentro de corrales hechos con alambre tejido, tambores de combustibles cortados o corrales improvisados con tablas. No es sencillo. La gente se encariña con los ositos y les resulta difícil entender que el destino de ese animalito al que tanto apego le tiene es casi con seguridad la muerte, si no es atendido por profesionales con experiencia. En los casos de rescate de osos hormigueros atropellados en las rutas, el aviso llega varias horas después del accidente y los osos se encuentran en condiciones muy delicadas debatiéndose entre la vida y la muerte.

Cuarentena, rehabilitación y recría, los pasos previos a la libertad

La etapa de cuarentena es un paso crucial que sirve para evaluar el estado sanitario de los animales que serán liberados y minimizar la posibilidad de que introduzcan patógenos o enfermedades nocivas en su área de liberación.

Los ejemplares son recibidos en las instalaciones de cuarentena y recría ubicadas dentro de la Estación Biológica Corrientes (EBCO) del CONICET. En muchas ocasiones ingresan en estado deplorable: desnutridos, deshidratados, con heridas causadas por perros o personas, atropellados por vehículos, con golpes internos difíciles de diagnosticar, con las garras cortadas y con elevados signos de estrés. Sin embargo, la historia que más se repite es la llegada de ositos huérfanos cuya madre murió en manos de algún cazador. Cualquiera sea su condición al ingresar, se les realiza un chequeo clínico externo para detectar posibles heridas, parásitos o cualquier otro signo que llame la atención del veterinario y un chequeo médico para la toma de muestras y análisis. En esta etapa, el animal permanece aislado en un ambiente aséptico lo más natural posible, que incluye una cama de paja, troncos, termiteros, cubos de agua. Esto es muy importante, porque el estrés asociado al encierro en un lugar aséptico puede ser desencadenante de otras complicaciones en su salud. Recibidos los resultados, dependiendo de si son satisfactorios o no, el oso puede abandonar las instalaciones de cuarentena para pasar a uno de los corrales externos o, en el caso de resultados positivos para algunas enfermedades, hay que prolongar el periodo de aislamiento hasta que logren superar la patología.

Al filo de la vida y la muerte: rehabilitando animales adultos gravemente heridos

Los osos fracturados por atropellamientos o mordeduras de perro son trasladados a una clínica veterinaria especialista en traumatología para ser operados y, luego, vuelven nuevamente a la cuarentena para comenzar la rehabilitación con antibióticos, analgésicos y rutinas de ejercicios para ayudar a la cicatrización ósea y muscular.

Muchas veces, los osos tienen golpes internos no diagnosticables, golpes causados por personas (p. ej., machetazos), o simplemente son animales que han pasado largos períodos en situaciones poco “amigables” para su bienestar general. Lamentablemente, en estos casos, a veces todos los esfuerzos no son suficientes para salvar al animal.

Haciendo de madres adoptivas: cuidados de crías de oso hormiguero

La mayoría de los animales que ingresan son crías de oso hormiguero que fueron llevados a casas de particulares después de que un cazador matara a su madre. Esto implica que, al mismo tiempo que se cumple con los cuidados de la cuarentena, hay que manejar también una fase de recría hasta que alcancen la edad y el peso necesario para vivir por sí solos en un ambiente natural. Los cuidados otorgados por la madre durante la crianza son sumamente importantes y determinan la supervivencia del recién nacido, y el cuidador, entonces, debe, nada más y nada menos, que intentar reemplazar lo irreemplazable, la madre.

Los pequeños necesitan alimentarse con frecuencia y mantenerse dentro de cierto rango de temperaturas controladas para evitar que se enfríen y enfermen. Para atenuar la ausencia materna se les proporciona una “mamá sustituta”, que consiste en una figura que su forma y su textura se asemejan a las de una osa adulta. Si bien los osos hormigueros son animales solitarios durante su vida adulta, al nacer mantienen lazos afectivos con su madre hasta aproximadamente los seis meses, cuando el animal comienza su etapa de independencia.

La estancia en los corrales de recría: el paso previo al traslado al Iberá

Una vez superada satisfactoriamente la etapa de cuarentena, los ositos pequeños continúan con la fase de recría con el objetivo de lograr que alcancen la edad y el tamaño adecuado para ser liberados. La zona de recría cuenta con corrales al aire libre con mucha vegetación, pastos altos y sombra para proporcionarles un ambiente natural en esta etapa de crecimiento, donde puedan disfrutar de troncos, termiteros, baños con agua en verano y baños de sol en invierno.

Es muy importante su alimentación. Tratar de igualar la composición nutricional de su dieta natural basada exclusivamente en hormigas y termitas es una tarea difícil. Se les prepara un licuado al que, según aumenta la edad, se le van incorporando gradualmente ingredientes, como leche deslactosada, alimento balanceado para gatos, yogur, frutas, huevo cocido y cereal para bebés. Cada componente tiene su función nutricional y se los procesa para lograr una mezcla homogénea de alto valor nutritivo. Con el objetivo de enriquecer el ambiente y mantenerlos estimulados para que, al momento de ser liberados se encuentren familiarizados y con el instinto natural desarrollado, se les suministran termiteros traídos directamente del campo.

Antes de abandonar las instalaciones del Centro de Recría, se les coloca un radiocollar, que permitirá monitorearlos durante sus días libres en el campo. El radiocollar es un arnés que va sujeto al cuello y al torso del animal asemejando una mochila. Diseñado especialmente para esta especie no interfiere en absoluto en el normal desarrollo del individuo. Estos dispositivos cuentan con un transmisor de señal que, con la ayuda de una antena, permite ubicarlo. Se lo coloca unos diez días antes de su traslado para poder observar la adaptación al aparato, y constatar que no le moleste y el buen funcionamiento del equipo.

Habiendo transitado todo este camino, el oso, que alguna vez entró con apenas 1,5 kilos de peso y solo unos días de vida, dos años después es un animal con un peso que ronda los treinta kilos, preparado para enfrentarse a su próximo paso: la libertad en el monte correntino.

Recuadro

Link al pdf del libro, Oso hormiguero gigante, regreso al monte correntino

http://proyectoibera.org/download/osohormiguero/libro_oso_hormiguero.pdf

The Conservation Land Trust  www.proyectoibera.org

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