Después de que una vecina porteña se instalara en una plaza de la Ciudad de Buenos Aires y le explicara a la Policía su necesidad de tomar sol, quedó de manifiesto que el aislamiento social obligatorio por el coronavirus presenta una dificultad muy concreta para muchas personas.
Aquellos que no tienen patio o balcones amplios sufren la cuarentena por el impedimento de estar al aire libre y disfrutar de un poco de aire y sol.
En las últimas horas se conoció el caso de una mujer en Uruguay que tuvo una curiosa idea para contrarrestar los efectos del encierro, y armó un "cerco" con cintas y botellas para poder tomar mate al sol, según informó La Nación.
Con la ayuda de botellas llenas de agua, marcó una distancia de dos metros del resto de sus vecinos. De esta forma, la mujer puede continuar con su costumbre de sentarse en la vereda, y permanecer aislada de otras personas.
La cuenta de Twitter Derecho en zapatillas, dedicada a asuntos legales, compartió la imagen de la mujer y lo consideró legal, "en tanto no cause perjuicio a terceros".



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