¿Pensaste alguna vez en emprender un proyecto doméstico que fortaleza las relaciones familiares? ¿Sabías que las tareas de jardinería estimulan la mente, los sentidos y la memoria? ¿Consideraste cambiar los hábitos alimenticios de tu hogar? A continuación, enumeramos una decena de motivos por los cuales deberías empezar a planificar tu propia huerta orgánica:
1. Pasas tiempo al aire libre
Ocuparte de tu propia huerta te permitirá pasar tiempo al aire libre y evitar el sedentarismo. Trabajar la tierra implica movimiento, por eso fortalece los músculos y distiende tensiones. Además, te ayudará a concentrarte, estimular tu creatividad, despejar la mente y aliviar el estrés.
2. Satisfacción personal
“No hay mejor forma para preservar la salud que pasar el tiempo libre en el jardín” dice Leonard Maeger, autor de “El jardinero inglés”. Cosechar aquello que sembraste y cuidaste durante semanas, provoca una gran satisfacción personal y sensación de realización. Recoger los frutos de la huerta simboliza el alcance de metas y eso fortalece la autoestima y el amor propio.
3. Cuidas el ambiente
En la mayor parte de los casos, los alimentos que llegan a los mercados pueden viajar largos kilómetros, pasando por distintos métodos y proceso de conservación, almacenamiento y distribución; lo que genera un aumento de costos: no solo a nivel económico sino también ambiental (produce una mayor huella de carbono).
Cualquier cultivo, por el contrario, aumenta el espacio verde en las ciudades, ayuda a oxigenar el aire, reducir los ruidos y contrarrestar la contaminación.
Por otro lado, como sucede con los cultivos agroecológicos, evitas el uso (o bien el abuso) de sustancias tóxicas como pesticidas o herbicidas, que generalmente se utilizan en los cultivos masivos, provocando graves efectos para la salud.
4. Economía: contar con una mini-verdulería en casa representa un ahorro de dinero importante que vas a poder notar cada fin de mes.
5. Alimentación premium: una dieta rica en frutas y verduras frescas es garantía de nutrición y vida sana. Tener los vegetales disponibles, a pasos de tu cocina, va a favorecer que los elijas a la hora de decidir qué cocinar, evitando así enlatados y envasados industriales.
6. Te vuelves más autosuficiente
Tener una huerta te dará seguridad alimentaria y capacidad de autoabastecimiento, aún en tiempos difíciles.
7. Sabes lo que consumes
Comiendo lo que cosechas sabes bien qué es lo que consumes, ya que eres tú quien cuida la tierra y a tu cuerpo, evitando consumir químicos.
Esto te dará una mayor calidad de vida y a su vez tendrá un efecto de contagio hacia otras áreas de tu vida. Verás que también comenzarás a revisar otros de tus hábitos más cotidianos.


