Llegaron para protagonizar muchos de nuestros desayunos y meriendas sobre todo durante los fines de semana, ya que no es mucho el tiempo que se tarda en preparar estos panqueques. Es un plan perfecto para compartir con los más peques de la casa y se pueden combinar con miel, mermelada, nutella, queso, ¡y muchas cosas mas!
Son muy fáciles de hacer, solo debes remojar la avena en leche la noche anterior y listo.
Ingredientes:
-375 gramos de avena
-1 cucharadita de sal
-600 ml de leche
-2 huevos
-1 cucharadita de bicarbonato de sodio
-Manteca para engrasar la sartén
Preparación:
1) Mezclar la avena y la sal y agregar la leche. Agitar para amalgamar y dejar actuar durante la noche o por 3 o más horas. Para terminar batir en los huevos y bicarbonato de sodio.
2) Dejar caer cucharadas grandes de la mezcla en una sartén caliente con un poco de manteca, por lo general un círculo del tamaño de una tortilla de maíz. La mezcla se extiende un poco y tiene que tener un espesor decente. Girarlos cuando estén alrededor del borde y salgan algunas burbujas. Cocinar el otro lado hasta que estén listos. Mantener los primeros calientes en un repasador mientras se cocina el resto de la mezcla.
¿Por qué la avena es buena para nuestra salud?
La avena contiene beta-glucanos, un tipo de fibra soluble que disminuye la absorción de carbohidratos en el torrente sanguíneo. Esta digestión más lenta previene picos dramáticos en el azúcar en la sangre y los niveles de insulina que de otra manera alentarían a nuestros cuerpos a producir y almacenar grasa.
La avena es una fuente rica de magnesio, que es clave para la función de las enzimas y la producción de energía, y ayuda a prevenir ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares relajando los vasos sanguíneos, ayudando al músculo cardíaco y regulando la presión arterial.






