Así como la pérdida de brillo, la caída y la fragilidad del cabello son algunas de las peores pesadillas, no podemos olvidarnos de la caspa, esa condición que es una de las afecciones más comunes en el cuero cabelludo y que puede afectar nuestra belleza.
Expertos en salud señalan que la caspa no es contagiosa ni grave pero eso no implica que pueda volverse difícil de tratar o que nos provoque pena cuando nuestros seres queridos le observan. No solo se da en el cabello, la caspa también puede aparecer en cejas, barbas y bigote.
Hay ocasiones donde la caspa provoca picazón, otras donde hace que aparezcan pequeñas escamas blancas en la piel y en el caso de los bebés, se conoce como costra láctea. La caspa puede aparecer también por estrés y por los cambios de estación, particularmente en las que son muy frías o muy secas.
La caspa es un problema de piel, por ello lo ideal es consultar a un dermatólogo, pero si es algo nuevo o leve, hay ocasiones donde un champú anticaspa puede solucionar las cosas o donde remedios caseros como esta mezcla de aceite de oliva y limón le erradicarán de tu cuerpo.
¿POR QUÉ ACEITE DE OLIVA Y LIMÓN?
El aceite de oliva y el limón han demostrado tener grandes propiedades para el cuidado de nuestra piel.
En lo que respecta al aceite de oliva, brinda protección e hidratación a la piel, revitaliza los tejidos, favorece la regeneración celular, la humedad de la dermis, combate los radicales libres que provocan el envejecimiento y mucho más.
Por su parte, el limón es una maravilla gracias a su alto contenido de vitamina C, la cual controla el fotoenjevecimiento y activa la producción de colágeno, también reduce el exceso de grasa en el cabello y reduce la oxidación de la grasa, incluso posee efectos antimicrobianos con lo que combate bacterias.
El limón con el aceite de oliva también ayuda a exfoliar la piel, por ello no se debe emplear este remedio con mucha frecuencia, pues el efecto podría ser contraproducente.


