La importancia de respirar correctamente influye en nuestro cerebro, y la eficacia de la meditación está comprobada y avalada por la Organización Mundial de la Salud. El problema de muchas personas a la hora de sus comienzos para meditar, es que creen que deben tener la mente en blanco o respirar de una determinada manera y no es así.
Hay muchos tipos de respiración dependiendo de la causa, según el sitio Nueva Mujer.
Estas son las cuatro principales:
Respiración diafragmática abdominal
Se basa en el movimiento del diafragma, el músculo cóncavo que separa la cavidad torácica de la cavidad abdominal y que es responsable de la actividad de respirar. Al inspirar, los pulmones se llenan poco a poco de aire, empujando al diafragma, que a su vez empuja los órganos de la cavidad abdominal, dando la sensación que se está hinchando el vientre. Al exhalar, los pulmones se vacían de aire y van ocupando menos espacio, quedando en una zona más restringida. El diafragma regresa a su posición inicial.
Este tipo de respiración permite llenar los pulmones y ampliar esta capacidad, permitiendo una buena oxigenación de la sangre.
Respiración costal o torácica
Se trata de la separación de las costillas para una expansión de la cavidad torácica. Ello ocurre cuando se llena la zona media del pulmón. Este tipo de respiración se realiza de forma muy frecuente sin darnos cuenta. Practicada junto con la respiración diafragmática, contribuye a mejorar la capacidad pulmonar y proporcionar un efecto relajante.
Respiración clavicular
Este tipo de respiración se centra en la parte más alta del pulmón, que es de menor volumen que las anteriores, por lo que capta menos aire. Al inhalar parece que se levante las clavículas. Se puede apreciar en personas que están sufriendo un ataque de ansiedad o de nervios, teniendo unas inspiraciones y exhalaciones cortas y rápidas, ya que tienen un bloqueo del diafragma por causas emocionales. Además, es ideal para mujeres embarazadas.
Respiración completa
Es la respiración del yoga, ya que se utilizan las tres técnicas mencionadas anteriormente. Se busca un control consciente de la respiración. Los beneficios son el aumento de la capacidad pulmonar, mejor oxigenación de la sangre, se estimula la circulación sanguínea y se tonifica el corazón. Además, presenta otros beneficios como el dominio del autocontrol y proporciona serenidad y concentración .



