Un delfín hembra, llamado Honey, estaba solo en una pequeña piscina en el Acuario del Parque Marino, al este de Tokio, junto con 46 pinguinos y cientos de peces y reptiles. Un empleado tenía la tarea de alimentar a los animales que habían quedado en el acuario desde que este fue abandonado en 2018, sin embargo, todos estaban principalmente solos.
Desde Dolphin Project, una ONG dedicada al bienestar y el cuidado de los delfines, se había intentado trasladar al animal desde hace más de un año, pero las conversaciones con los responsables del acuario no llegaron a buen puerto.
La difícil situación de Honey atrajo la atención mundial, y provocó un gran movimiento dentro de Japón. Aunque, trágicamente, la delfín no fue capaz de escapar de su cautiverio.





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