El director regional interino de la OMS para Europa, Piroska Östlin, afirmó que "llevar el arte a la vida de la gente mediante actividades como bailar, cantar, ir a museos y conciertos ofrece un factor adicional sobre cómo podemos mejorar la salud física y mental".
En el informe se indica que en las últimas dos décadas ha habido un incremento importante en el número de investigaciones que abordan esta temática. Más de 3.000 estudios identificaron un papel importante para las artes en la prevención de enfermedades, la promoción de la salud y el manejo y tratamiento de enfermedades a lo largo de la vida.
Tras consultar estas investigaciones de distintas naturalezas, los autores del informe determinaron que el impacto beneficioso de las artes podría fomentarse, reconocer y actuar sobre la evidencia, promover el compromiso artístico a nivel individual, local y nacional, y apoyar la colaboración entre los distintos sectores de la sociedad. En particular, resaltan que podrían ayudar a tratar problemas de salud como la diabetes, la obesidad y las enfermedades mentales.
Bailar, cantar, escribir, leer y actuar son actividades culturales y de esparcimiento que nos generan una sensación de bienestar y satisfacción que es única en el mundo. Esto es algo que las personas entendemos por experiencia propia, pero, ¿qué dice la ciencia al respecto? ¿Será que ese bienestar emocional se traduce en bienestar físico y en beneficios para la salud? ¿Puede aprovecharse para combatir o prevenir enfermedades?
Según un reciente informe publicado por la oficina europea de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la respuesta es sí: las actividades culturales como la danza, la actuación y la lectura son muy beneficiosas para nuestra salud mental y física.
El informe también recuerda que las artes nos acompañan a lo largo de las distintas etapas de nuestra vida. Por ejemplo, si los padres le leen a los niños una historia antes de acostarse, los pequeños duermen por más tiempo y luego se concentran mejor en la escuela. Además, hay evidencia de que la formación en artes dramáticas puede ayudar a los adolescentes que viven en áreas urbanas a facilitar la toma de decisiones responsables, mejorar el bienestar y reducir la exposición a la violencia.
Según LaBioguía, en el área de la asistencia de salud, el informe destaca tres ámbitos en los cuales las artes tienen efectos positivos y saludables:
CONTRA LOS EFECTOS SECUNDARIOS DEL CÁNCER
Escuchar música o practicar actividades artísticas reduce los efectos secundarios del tratamiento contra el cáncer, como la somnolencia, la falta de apetito, la insuficiencia respiratoria y las náuseas.
CONTRA EL ESTRÉS
En situaciones de emergencia de salud, las actividades artísticas como la música, la artesanía y los payasos, reducen la ansiedad, el dolor y la presión arterial, especialmente en el caso de los niños, pero también en el de sus padres.
MEJORAS MOTRICES
Bailar proporciona mejoras significativas en las funciones motrices para las personas con la enfermedad de Parkinson.
Las artes y las actividades culturales no solo son educativas y nos integran socialmente, sino que además tienen efectos positivos demostrados científicamente en los ámbitos mental, emocional y físico.



