martes 17 de mayo de 2022
Ocio Medicina | astrología | mujeres

La historia de la médica que abandonó la Terapia Intensiva para volcarse a la fertilidad y la astrología

Marcela Beltramo tiene 56 años, es médica y astróloga. Su recorrido de vida y su vocación se han convertido en herramientas inspiradoras para muchas mujeres.

Marcela nació un martes 13 de luna llena. Su abuela paterna, ceñida a la superstición, pensó que no era una buena fecha para dar a luz. Sin embargo, al ser anoticiada del nacimiento, se salvó de una increíble muerte: la despertaron de noche justo cuando se estaba intoxicando con monóxido de carbono por una pérdida de gas en su casa. A partir de ese momento, fue una nieta especial para ella.

"Yo fui una especie de señal para ella: tenía una función que cumplir", cuenta hoy Marcela Beltramo, médica y astróloga nacida en la localidad cordobesa de Oncativo y radicada desde hace muchos años en Buenos Aires.

Con sus 56 años, Beltramo está llena de maravillosos capítulos que fueron marcando su camino. Dedicó gran parte de su vida a la medicina y trabajó muchos años en la Unidad de Terapia Intensiva de un hospital porteño, hasta que un día se cansó de codearse con la muerte y dio un viraje hacia la acupuntura enfocada en técnicas de fertilidad y, luego, al mundo de la astrología que hoy la tiene como una de las principales influencers del país.

"La medicina siempre me atrajo desde chica, en mi casa siempre había libros de medicina. Yo sabía que a algo de eso me iba a dedicar. Hice la especialidad de clínica médica y luego Terapia Intensiva porque me gustó mucho trabajar sobre la urgencia, fue una adrenalina muy apasionante en los primeros 15 años de ejercicio de la medicina", comienza contando en una entrevista con Aire Digital.

Marcela Beltramo 3
Marcela dejó la Terapia Intensiva de un hospital porteño para volcarse a la acupuntura enfocada en la fertilidad.

Marcela dejó la Terapia Intensiva de un hospital porteño para volcarse a la acupuntura enfocada en la fertilidad.

Recuerda que, luego de tener a su único hijo, a los 35 años, empezó a costarle cada vez más trabajar en la Terapia Intensiva, acompañando a tanta gente en estado grave.

"Tuve una crisis muy fuerte cerca de los 40 años, fue una crisis vocacional muy grande, y a través de ella y con ayuda de una terapeuta que me fue orientando me di cuenta que siempre quise ayudar y tenía que buscar algo dentro de la medicina para seguir ejerciendo eso que me encantaba: ayudar a la gente a estar mejor", asegura.

Había experimentado y vivenciado el yoga y la práctica de distintas técnicas que le permitieron ser consciente de la energía que despliega el cuerpo humano, y decidió estudiar acupuntura. Pronto empezó a ejercer en un consultorio. "Ese también fue otro quiebre en mi vida, el darme cuenta que esa era la medicina que yo quería hacer, una medicina mucho más holística en donde a la persona se la ve en las distintas dimensiones, y no solamente en la física, sino en el plano emocional y mental. La Medicina China, sobre todo la acupuntura, integra todo", sostiene.

Las vueltas de la vida y la dificultad que le impidió concebir otro hijo le hizo descubrir el mundo de la fertilidad. "Comencé a trabajar en acupuntura enfocada en la fertilidad y se abrió otro mundo enorme y maravilloso para mí y para muchas mujeres a las que pude acompañar durante estos últimos 15 años ayudándolas a atravesar ese momento tan difícil que es buscar un embarazo y no poder. Con la acupuntura se disminuye el estrés y mejora las condiciones naturales, así que fue un viraje en mi vida bastante importante", cuenta Marcela.

Es así como muchas mujeres -incluida por ejemplo la modelo Sofía Zámolo- acudieron a su consultorio para escuchar la palabra cálida de esta médica con tonada cordobesa, pese a que ya hace mucho tiempo abandonó su terruño.

Dice, convencida, que en su vida aparece cada tanto "una vuelta del destino" que la lleva para otro lado, no muy diferente pero que marca otro rumbo, otra dirección. Fue así como en el 2019 publicó su libro "Fertilmente", acompañando a las mujeres en la búsqueda de un hijo y permitiendo comprender a la fertilidad como un proceso mucho más profundo y creativo en la vida de cada persona.

Marcela Beltramo 2
Beltramo durante la presentación de su libro

Beltramo durante la presentación de su libro "Fertilmente" en Buenos Aires.

La médica astróloga

"En el consultorio de acupuntura comencé a recibir a gente increíble, allí me hice amiga de astrólogas y la astrología apareció en mi vida hace 13 ó 14 años. Me cambió mucho la cabeza y la perspectiva sobre mí, sobre los demás, sobre la vida, es una mirada absolutamente diferente. Es un mundo que para mí complementó completamente mi trabajo como médica", relató.

Como astróloga, el encierro por la pandemia la terminó empujando a los primeros planos.

"El 2020 con el evento planetario de la pandemia fue el año que se cayeron todos nuestros sostenes y estructuras y nos mandaron a encerrarnos llenos de miedo a morir. En ese momento de máxima tensión todos miramos hacia el cielo y eso marca la explosión del interés de la gente por la astrología, fue exponencial el crecimiento de estos temas. Tuve una exposición mucho mayor a partir de un vivo en las redes que hice con una actriz (su alumna Gimena Accardi)", explica Beltramo.

Para ella es evidente en lo colectivo cómo las personas abrieron la consciencia al planteo de la astrología actual, una astrología mucho más evolutiva y no tan predictiva, y cuenta entusiasmada: "Lo vemos en niños adolescentes que están absolutamente compenetrados con este lenguaje del cielo, porque aporta una herramienta de autoconocimiento y de conciencia maravilloso que nos pone como humanidad en otro lugar, celebro que eso haya pasado en un momento de tanta crisis".

Cada tanto vuelve a mirar hacia atrás y sigue descubriendo la sabiduría de aquella abuela supersticiosa, la que le regalaba muñecas de trapo como si estuviera pasándole su legado. "Ella era curandera y yo tomé ese legado y seguí por sus caminos, ya siendo médica y accediendo a la astrología. Era un ser muy intuitivo no muy entendida en su época, mandó a construir en su casa una gruta con cuarzos, aún siendo absolutamente analfabeta", dice.

El camino seguirá llevándola por lugares aún no explorados, siempre enfocada en el bienestar físico, mental y emocional de los seres humanos, en especial de las mujeres. Y si bien el viaje puede parecer que la sorprende, ella sabe muy bien que el mapa está bien escrito desde aquel martes 13 de luna llena.

Dejá tu comentario