jueves 29 de octubre de 2020
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Frutas, verduras y té, los mejores aliados para reducir el riesgo de alzhéimer

Una reciente investigación ha determinado que un mayor consumo de estos alimentos en personas mayores reduce el riesgo de padecer la enfermedad de Alzhéimer

Las personas mayores con una dieta rica en flavonoles, un grupo de antioxidantes presente en frutas, verduras y , pueden ser menos propensas a desarrollar la enfermedad de Alzheimer según los hallazgos de un reciente estudio.

El grupo de investigadores ha realizado un seguimiento a 921 personas sin demencia durante aproximadamente seis años. El estudio comenzó cuando los pacientes contaban con 81 años de media. Durante su desarrollo, 220 sujetos fueron diagnosticados con un posible caso de alzhéimer.

El estudio ha encontrado evidencias de que las personas que tenían una dieta más rica en flavonoles reportaban alrededor de un 50% menos de probabilidades de desarrollar alzhéimer que aquellas cuyo consumo de frutas, verduras y té era más reducido.

“Coman frutas y verduras, especialmente las que tienen hojas de color verde oscuro, y beba un poco de té de vez en cuando”, ha señalado el autor principal del estudio, el doctor Thomas Holland de la Universidad Rush de Chicago (Estados Unidos), ya que “una dieta rica en frutas y verduras es fundamental para la salud del cerebro”.

verduras

Los flavonoles son un tipo de flavonoides. Unos fitoquímicos que se encuentran en los pigmentos vegetales y que tienen propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. Si bien algunas investigaciones anteriores han relacionado los flavonoides con un menor riesgo de enfermedad de Alzheimer, poco se sabe sobre el impacto específico de los flavonoles.

Las personas que tenían una dieta más rica en flavonoles reportaban alrededor de un 50% menos de probabilidades de desarrollar alzhéimer que aquellas cuyo consumo de frutas, verduras y té era más reducido

Para la elaboración del estudio los investigadores pidieron a los participantes que completaran una serie de cuestionarios anuales en los que se recogía la frecuencia con la que consumían estos alimentos. Además se les han realizado pruebas cognitivas y otras evaluaciones periódicas para determinar si los sujetos habían desarrollado la enfermedad.

El equipo ha analizado la información dietética para contar el consumo medio total de cada participante, atendiendo a cuatro flavonoles: kaempferol (presente en la col rizada, frijoles, té, espinacas y brócoli), quercetina (presente en col rizada, tomates, manzanas y té), miricetina (presente en el té, vino, col rizada, naranjas y tomates) e isohamnetin (presente en peras, aceite de oliva, vino y tomate).

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A pesar de que el 15% de los participantes que consumieron más flavonoles desarrollaron la enfermedad de Alzheimer, la posibilidad de desarrollo aumentó en un 54% en aquellos que no consumieron altos niveles de fruta, verdura y té. Una diferencia que se ha mantenido incluso después de que los investigadores tuvieran en cuenta otros factores como diabetes, infarto de miocardio, presión arterial alta o accidente cerebrovascular.

En general, las personas con un mayor consumo de flavonol tenían un 48% menos de probabilidades de padecer alzhéimer que aquellas que reportaron un consumo más reducido.

Los investigadores señalan que, tras la observación de los cuatro tipos diferentes de flavonoles, han descubierto que las ingestas más altas de isorhamnetina o miricetina estaban relacionadas con un 38% de probabilidades más bajas de desarrollar la enfermedad de Alzheimer.

Según ConSalud, un mayor consumo de kaempferol se ha relacionado con una reducción del riesgo del 51%, mientras que el consumo de quercetina no parecía estar vinculado a la reducción del riesgo de padecer la enfermedad.

“Mantener una dieta saludable y variada, con una buena socialización, ejercicio físico y mantenerse activo mentalmente son elementos importantes para mantener la salud de nuestro cerebro y pueden marcar la diferencia”, concluye el doctor.