Empieza el día poniéndote en forma con estos ejercicios

La primera hora de la mañana es el momento ideal para poner a punto nuestro cuerpo. Solo necesitas cinco minutos para afrontar el día llena de vitalidad.


Hacer ejercicio es saludable a cualquier hora del día. Pero está comprobado que una pequeña rutina nada más despertar añade una serie de beneficios a tener en cuenta:

  • Mayor constancia: según diversas investigaciones, las personas capaces de ponerse en marcha al despertar son más regulares a la hora de mantener hábitos que las personas que se ejercitan en otro momento del día.
  • Te llenas de energía: no vas a necesitar tres cafés para notar cómo se te activa la mente y el cuerpo. Con un poco de ejercicio tendrás una sensación prolongada de energía que te permitirá afrontar el día en muy buenas condiciones.
  • Te ayuda a controlar tu apetito: según un estudio de la Universidad estadounidense de Brigham Young, hacer ejercicio a primera hora puede reducir la sensación de hambre que sentimos durante el día.
  • Mejora tu autoestima: sabemos que hacer cualquier actividad nada más levantarte puede suponer un gran esfuerzo, sobre todo si solo depende de ti hacerla o no. Por eso, cada día que consigues cumplir tus objetivos te sientes inevitablemente satisfecha y con mayor capacidad para afrontar cualquier reto diario.

Con estos sencillos ejercicios no te costará encontrar unos minutos cada mañana para ponerte en forma y sentirte cada vez mejor:

Desperézate

Considéralo el primer ejercicio, ya que es el equivalente la serie de estiramientos que harías en el gimnasio antes de empezar cualquier actividad. Aprovecha un buen bostezo para estirar a gusto espalda, brazos y piernas.

Alcanza los dedos de los pies

Incorpórate, pero mantente sentada, y estira los brazos hacia delante, doblando la espalda, hasta tocar la punta de los pies. Este es un ejercicio tan sencillo como necesario. La falta de flexibilidad a partir de cierta edad implica mayor rigidez en las arterias, y ser capaz de tocarse los pies o no resulta ser todo un medidor de nuestra elasticidad.  Si aún no llegas, no te preocupes. Realiza este ejercicio cada mañana y en cuatro semanas notarás cómo ha aumentado tu flexibilidad (mientras que disminuye tu rigidez arterial).

Ejercicio para empezar el día

Rotación de cintura

Ponte de pie y  abre las piernas ligeramente a la altura de las caderas. Apoya las manos en la cintura y rótala a un lado y a otro con movimientos suaves. Con 5 repeticiones es suficiente.

Mueve tus brazos

Ahora es el turno de los brazos. Dibuja con ellos círculos amplios, que se eleven por encima de tu cabeza en dirección hacia el interior. Haz 5 repeticiones en esa dirección y luego otras 5 hacia el exterior. Liberarás la tensión de los hombros y activarás la circulación de los brazos.

Sentadillas

Con 15 repeticiones de las clásicas sentadillas pondrás a tono el tren inferior. Si no estás habituada a hacerlas ponte junto a la cama, de espaldas a ella, o junto a una silla. Abre las piernas a lo altura de las caderas y extiende los brazos hacia delante a la altura de los hombros. El movimiento que hacemos es el de sentarnos pero sin llegar nunca a apoyarnos. Cuando creamos que vamos a rozar el asiento, volvemos a la posición inicial.

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