La tendencia gastronómica de preparar platos saludables ha llegado a las tradicionales papas fritas. Parecían irreemplazables, pero las zanahorias al horno, si están bien hechas, pueden ser tan ricas y tentadoras como las papas. Para no comer tanta fritura, y no engordar tanto, las zanahorias al horno se vuelven una opción inmejorable en las dietas, ya sea por motivos de salud o para adelgazar. Se preparan rápido, sin olores desagradables, y se comen como aperitivo (con las manos) o como guarnición acompañando cualquier tipo de carne.
Las zanahorias son ricas en potasio y fósforo, lo que las convierte en un excelente vigorizante, especialmente recomendado para para mentes cansadas o nervios saturados. Aportan betacaroteno, también llamado provitamina A, que se transforma luego en el organismo se en retinol o Vitamina A, por lo que tienen gran poder antioxidante.
Ingredientes:
1 k de zanahorias tiernas
½ cucharada de aceite de oliva
1 cucharada de manteca
2 cucharadas de jugo de limón
Pimienta
Tomillo
Preparación:
- Precalentar el horno a 220ºC.
- Pelar las zanahorias.
- Cortar en mitades (o en cuartos si son muy gruesas) a lo largo, formando bastones.
- Aceitar una fuente para horno con el aceite de oliva.
- Colocar las zanahorias en la fuente sin amontonar.
- Añadir el jugo de limón y la manteca rallada o derretida.
- Cocinar en el horno unos 45 minutos, subiendo la temperatura en los 10 minutos finales de la cocción, para que queden crocantes.
- Espolvorear las zanahorias con tomillo seco y servir.
Las zanahorias al horno aportan color y variedad a tu mesa, además de cuidar la salud de tu familia. Con sólo 41 calorías cada 100 gramos, son un alimento ideal para cuidar también la silueta.
Temas



