Pocas plantas medicinales tienen tanta tradición terapéutica como el jengibre. Esta raíz de sabor parecido a limón picante no sólo es agradable al paladar, sino que tiene propiedades curativas. ¿Te gustaría saber cómo cultivar jengibre en casa? ¡Te lo explicamos!
Propiedades terapéuticas
- El jengibre es un gran antinflamatorio, ideal para el síndrome premenstrual. También alivia la retención de líquido y es un buen relajante, aliviando también el dolor.
- Ayuda a absorber mejor todos los nutrientes los alimentos que consumamos.
- Es un gran digestivo.
- Si comes un poco de jengibre con miel, te ayudará a reducir las náuseas, los gases intestinales y eliminar los calambres estomacales.
- El té de jengibre alivia el dolor de garganta, los síntomas del resfrío e incluso la gripe.
- Tomar un baño con aceite esencial de jengibre ayuda a reducir el dolor de las articulaciones.
¿Cómo cultivar jengibre en casa?
Cultivar jengibre es tan fácil que te vas a sorprender. Sólo tenes que seguir los pasos que te presentaremos a continuación. No necesitas mucho tiempo, sólo hay que tener constancia para cuidarlo.
Comprar el jengibre
Primero hay que comprar el jengibre más hinchado, y de piel firme. Sin muchas arrugas ni rincones marchitos. Observa también que la piel sea brillante y de color beige claro.
Preparar el suelo
Ahora hay que preparar el suelo de la maceta. La maceta deber ser amplia. Hay que saber que al jengibre le gusta crecer a una luz no muy intensa, casi entre sol y sombra.
El suelo debe estar húmedo. La tierra debe estar suelta y contener una parte de arena por cada tres partes de tierra. En el suelo de la maceta pon piedras para que el agua drene adecuadamente. Mezclar bien y llenar la maceta hasta tres cuartos de su capacidad.
Sembrar el jengibre
Hacer un hueco en la tierra y poner medio jengibre en el interior de la tierra. Busca los brotes que tenga el jengibre en sí, porque es esa parte la que tiene que estar hundida en la tierra.
Una vez listo, poner la maceta entre sol y sombra, o con una luz indirecta. Asegurarse de tener un buen drenaje debajo de la macera. Es adecuado que lo riegues un poquito cada día, cuidando de que no quede inundado de agua.
Las raíces del jengibre tardan más o menos unos 10 meses en crecer, momento en que serán comestibles. Lo importante es que cuando veas que crecieron los tallos y hojas fuertes, hay que dejar pasar unas dos semanas más.
Pasado este tiempo, ya podes mirar si bajo la superficie están ya los rizomas. Seguramente sean pequeños, pero ya están listos para consumir.
Podes cultivar tantos jengibres como quieras. Con una luz suave, calor, y un poco de agua cada día, en menos de un año te darán su sabrosa y picante raíz. Te va a encantar.



