Julián Imanol Brutomeso integra la lista de argentinos que decidieron mudarse al exterior en busca de una mejor calidad de vida. Aunque muchos no logran establecerse y regresan con mucha desilusión, su caso fue distinto: logró progresar y hoy es un importante asesor automotor.
Su historia es pura superación y esfuerzo. Pasó de vender repuestos para motos mientras estaba en la secundaria a ser un empresario exitoso y reconocido en Estados Unidos, donde ya se instaló de forma definitiva, aunque extraña horrores su país natal, según le contó a Aire.
"Me inicié en el mundo de los autos por mi papá, pero poco a poco me volqué a las motos y comencé a especializarme en el rubro. Primero fue solo un hobby, pero con el correr de los meses lo tomé como un negocio. Así fui creciendo con tan poca edad", sostuvo.
Luego de reconocer que tuvo una hermosa adolescencia y un afortunado desembarco como emprendedor, Julián Imanol Brutomeso explicó que de chico se imaginaba con una carrera universitaria, aunque el destino tuvo otros planes para él: "Pensaba ser arquitecto, de hecho estudié en un colegio industrial y soy maestro mayor de obras".
El joven es muy consciente de su progreso, pero prefiere ir de a poco, con los pies sobre la tierra. "Tengo los pies sobre la tierra. Soy un chico muy tranquilo. Me levanto, desayuno, atiendo mis cosas, voy al gimnasio y como pasatiemp me gusta salir a comer. Por ahora me dedico al asesoramiento de vehículos, pero estoy pensando en incursionar en el mundo del real state", precisó.
Por último, Brutomeso reconoció que extraña mucho la Argentina, pero que su mudanza fue necesaria para crecer en la vida y explorar nuevos desafíos. "Mis planes futuros son abrir franquicias del negocio para poder dar a conocer más la marca y expandirnos, aunque mi gran sueño es lograr una gran libertad economica y formar una hermosa familia", concluyó esperanzado.







