jueves 16 de julio de 2020
Ocio | animales |

Acariciar durante diez minutos a perros o gatos ayuda a reducir el estrés

Es la primera vez que se lleva a cabo una investigación como esta fuera del entorno de un laboratorio y los resultados son increíbles.

Los dueños de mascotas son conscientes del gusto que proporciona acercarse a su perro o gato y darle unos mimos. Los animales disfrutan estando al lado de su persona favorita, pero los humanos somos felices interactuando con ellos de esa manera. Pero ahora, sabemos que ese acto, además de fraternal, es bueno para nuestra salud.

Científicos de la Universidad del Estado de Washington (WSU), en Estados Unidos, han demostrado recientemente que, además de mejorar el estado de ánimo de los estudiantes, los programas con mascotas realmente producen beneficios fisiológicos para aliviar el estrés, según publican en AERA Open, la revista de acceso abierto de la Asociación Estadounidense de Investigación Educativa.

"Solo 10 minutos pueden tener un impacto significativo —asegura Patricia Pendry, profesora asociada del Departamento de Desarrollo Humano de WSU—. Los estudiantes en nuestro estudio que interactuaron con gatos y perros tuvieron una reducción significativa del cortisol, una hormona del estrés importante".

Alivian la tensión

El estudio es el primero que demuestra una reducción en los niveles de cortisol durante una intervención en la vida real y fuera del entorno de un laboratorio. Los participantes fueron distribuidos aleatoriamente en cuatro grupos: uno jugó y acarició a perros y gatos; otro esperó su turno para hacer lo mismo; el tercero vio diapositivas de los animales; y el cuarto quedó en ‘lista de espera’.

Todos esperaron su turno durante 10 minutos sin poder usar sus móviles ni otro pasatiempo, aunque a todos se les explicó que podrían interactuar con las mascotas poco después. Después de ese periodo de tiempo se tomó una muestra de saliva de todos los participantes y se compararon con otras que se habían ido tomando a lo largo del día, desde el momento de despertarse.

Los resultados demostraron que los estudiantes que jugaron y acariciaron a las mascotas mostraron una cantidad significativamente más baja de cortisol en su saliva. Patricia Pendry asegura que “ya sabíamos que los estudiantes disfrutan interactuando con animales, y que les ayuda a experimentar emociones más positivas. Lo que queríamos descubrir era si esta exposición ayudaría a los estudiantes a reducir su estrés de una manera menos subjetiva. Y lo hizo, lo cual es emocionante porque la reducción de las hormonas del estrés puede, con el tiempo, tener beneficios significativos para la salud física y mental".

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