Recuperar una planta ahogada no es demasiado difícil, aunque hay que saber que no siempre es posible que sobreviva. En ocasiones, ya está muy afectada o pertenece a una especie que no soporta el encharcamiento. En esos casos, lamentablemente ya no hay vuelta atrás.
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Por eso, siempre que te enfrentes a una planta ahogada, debes saber que por más esfuerzos que hagas es posible que la planta no se recupere. De todos modos, hay que dejar de intentarlo, ya que siempre existe la posibilidad de proceder correctamente para que sobreviva.
De sobrevivir, hay que saber que el rebrote comienza de cero, por lo cual se trata de un largo proceso, hasta que vuelva a crecer grande y fuerte. Mirá estos pasos para recuperarla:
1. Sacar la planta de su maceta y dejar secar
Lo que se busca con el primer paso es quitarle la humedad que tiene de más. Es importante sacarla de la maceta con mucho cuidado, para luego retirarle el sustrato empapado adherido a las raíces, para no dañarlas más.
La idea es que con este procedimiento, nuestra planta pueda respirar. Lo ideal es que se la deje secando por un periodo breve de tiempo. Por lo general, alcanza con 12 horas, aunque, si está muy empapada, un día será mejor. Es muy importante no excederse con el tiempo de secado, ya que puede resultar muy perjudicial para la salud de la planta dejar su raíz desnuda por más tiempo del necesario.
2. Chequear el estado de las raíces
Antes de continuar, tenés que ver en qué estado se encuentran las raíces. Si se ven blancas, significa que están sanas. Si, por el contrario, nos encontramos con raíces negras o que comenzaron a pudrirse, lo mejor será podarlas. De este modo se elimina lo que no sirve antes de volver a plantar.
Si se desea volver a plantar en el mismo contenedor, es importante desinfectarlo antes de hacerlo. Para ello es importante lavar el macetero profundamente utilizando alcohol, para eliminar posibles hongos que se hayan formado.
3. Aplicar funguicida
Este paso es especialmente importante a la hora de prevenir la aparición de hongos que, aunque no puedan verse, se estén formando en las raíces. El fungicida se coloca antes de trasplantar y mientras dejas secar las raíces.
4. Trasplantar con un nuevo sustrato y buen drenaje
Si tu planta estaba contenida por sustrato apelmazado, es hora de cambiarlo por uno más suelto y aireado, y reemplazar el contenedor por otro con más drenaje o más poroso (es el caso de las macetas de barro o fibrocemento).
El sustrato nuevo es muy importante, ya que le brindará a la planta los nutrientes que tanto necesita para tomar fuerza y crecer nuevamente.
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