Preparar pizzas caseras no es tan fácil como parece, o al menos si se trata de unas buenas pizzas. Es básico utilizar productos de calidad y prestar atención para no cometer errores básicos.
No te olvides de seguirnos en Google Noticias para mantenerte informado
Leer más► Cómo preparar una exquisita cazuela de pollo a la crema
Por ejemplo, utilizar una masa precocinada o refrigerada no es algo que un cocinero recomendaría. En este artículo verás cuáles son esos errores más comunes que se duelen cometer y que "arruinan" una pizza.
1. No hacer nosotros la masa y escoger mal la harina
Hacer nosotros mismos la masa de la pizza es uno de los grandes secretos para que el resultado sea genial. Nada de comprarla congelada o precocinada, ni tampoco pasarse al otro extremo e intentar imitar las complejas elaboraciones, de lenta fermentación y combinado de harinas que hacen en las buenas pizzerías. Es recomendable elegir una harina básica, la blanca de fuerza, suficientemente refinada para tener un buen resultado. Suele absorber mucha cantidad de agua y aportará plasticidad, elasticidad y una buena estructura a nuestra pizza.
2. No poner las cantidades correctas
También debemos elegir la cantidad justa de levadura. Es importante calcular bien las proporciones de cada elemento. Las cantidades para un kilo de harina, son 25 gramos de levadura de panadero, 40 gramos de sal y 500 ml de agua.
3. No amasar bien
Una vez que tenemos todos los ingredientes a punto, el proceso de amasado tiene su secreto: poner harina en un bol, calentar una pequeña parte de agua (100ml), deshacer la levadura con la ayuda de una cuchara, incorporarla en un cuenco con la harina y amasar con las manos. Se añade el resto de agua y de sal y se sigue amasando desde el centro hacia afuera hasta que la masa se despegue de las manos. Debe quedar bien lisa. Entre amasado y amasado es bueno hacer una pausa de 10 minutos.
4. Estresarse intentando que nos quede redonda
Cuando tenemos la masa a punto la colocamos en un bolw y la cubrimos con un paño de cocina para que conserve la temperatura ambiente. Debemos dejar reposar la masa tres horas, o hasta que doble el volumen. Después le damos la forma y la medida que queramos. No hay que estresarse intentando que nos quede redonda porque es muy difícil, puede resultar ideal meterla en la bandeja del horno y nos quedará cuadrada pero perfecta. Ponerle un poquito de aceite de oliva antes ayuda a que no se pegue.
5. No controlar la temperatura y el tiempo de horneado
Otro básico para obtener una buena pizza es la temperatura del horno. En una buena pizzería tienen hornos de leña (la pizza se cuece en un minuto) que funcionan a 500 grados, o profesionales de gas (la pizza se hace en 3 minutos) a 420 grados. Es imposible trabajar así en casa, pero es muy importante que la temperatura del horno sea alta porque una cocción en frío deja seca la pizza. Es básico que la temperatura del horno sea alta y que la pizza esté dentro de 12 a 16 minutos
Temas








