La gimnasia facial es un método que consiste en ejercitar la musculatura del rostro. Algunos ejercicios se inspiran en la fisioterapia y, a través de ellos, se corrige la distensión y se contrarresta la fuerza de la gravedad manteniendo los músculos elásticos y recuperando el tono.
Al igual que las otras partes del cuerpo, la musculatura del rostro y del cuello puede ejercitarse con ejercicios que:
- Estimulen la circulación facial
- Relajen los músculos
- Fortalezcan los músculo faciales
- Tonifiquen y acentúen toda la musculatura facial
- Protejan la estructura ósea
Estos tres ejercicios que encontrarás a continuación son un ejemplo. Puedes practicarlos a diario:
1. Fortalecer el rostro
Con la boca abierta se esboza una risa amplia y exagerada, estirando y separando al máximo los ángulos de la boca.
- Mantener la postura 10 segundos.
- Repetir 15 veces.
2. Tonificar el cuello
Se estira el cuello, levantando la barbilla y tirando la mandíbula hacia delante.
- Permanecer en esta postura de máxima tensión 5 segundos y relajarse.
- Repetir 10 veces.
3. Modelar las mejillas
Apretar las mandíbulas una contra otra, hinchando la boca con aire y apoyando el índice en las mejillas.
- Mantener la postura 5 segundos.
- Repetir 10 veces
EJERCITAR LOS MÚSCULOS DE LA CARA Y EL CUELLO
La musculatura facial de los seres humanos es la más desarrollada y sofisticada de todas las especies.
Con más de una cuarentena de músculos contribuye al movimiento de rostro y cuello, a la apertura y oclusión de la boca, a la masticación o a la expresión mímica. Gracias a ellos se pueden generar gestos, pequeños movimientos, con los que se expresan sentimientos de alegría, miedo o duda.
Entre los músculos que definen la estructura de cara y cuello destacan:
- Los platismas, que sostienen y tensan el óvalo del rostro y el cuello
- Los risorios, implicados en la sonrisa y la armonía de la boca
- Los elevadores del labiosuperior, que realzan los pómulos y les dan volumen.
- Los digástricos, indispensables para mantener la estructura y el contorno del rostro.
Según el sitio CuerpoMente, el paso del tiempo, una mala alimentación o la tensión provocan que el rostro pierda elasticidad y tonicidad. La gimnasia facial te ayuda a contrarrestar estos efectos.




