Por Germán de los Santos
Un caso que comenzó con la investigación de dos atentados explosivos contra un oficial de la Unidad Regional II derivó a partir de esta semana en una causa por supuesta malversación de fondos en el área de Administración y Finanzas de la jefatura de la Policía de Rosario, el área donde este martes allanaron los efectivos de la Dirección de Asuntos Internos.
Con la documentación que se llevaron, los fiscales del Ministerio Público de la Acusación evaluarán si la denuncia que hizo el oficial Cristian Güemes se basa en hechos demostrables. La trama de esta investigación tiene también puntos oscuros, como todas las pesquisas que tienen como víctimas o protagonistas a miembros de las fuerzas de seguridad.
Rosario: allanaron la Jefatura de la Unidad Regional II
Un oficial que hasta hace pocos días ejercía como habilitado de la policía rosarina reportó presuntas maniobras en el manejo de fondos.
Como ejemplo de esta mecánica sirve para recordar un hecho reciente, como el ataque a balazos contra el exjefe de la Delegación de Santa Fe de la Policía Federal, que aún está cercado por la oscuridad pero que demostró que hay más mentiras que verdades en torno al incidente que ocurrió el 9 de setiembre pasado en la autopista Buenos Aires-Rosario.
Una alta fuente de la investigación de este nuevo caso reveló a Aire de Santa Fe que un sector de la Policía y del propio Ministerio de Seguridad intentaron hacer creer que los atentados contra la casa de Güemes tenían que ver con una cuestión personal. Aunque los investigadores del MPA no descartan ninguna hipótesis, frase que se impone cuando hay pocas certezas, fueron en busca de documentación del área de Administración y Finanzas para poder determinar si la denuncia de este oficial de 38 años tiene bases sólidas.
El allanamiento que se llevó adelante este martes a la mañana se circunscribió a la oficina de Administración y Finanzas, donde se desempeñaba Güemes, y no a toda la jefatura de la Unidad Regional II. Esa fue la directiva que bajaron desde el Organismo de Investigaciones, a cargo de Marcelo Saín, que consideraron que este operativo debía estar sujeto la institucionalidad, sin hacer olas en los medios de comunicación.
El origen de este caso no fue el de una supuesta malversación de fondos, sino el de amenazas contra Güemes, quien luego declaró y la causa derivó ahora hacia una nueva hipótesis. Este oficial de la Policía de Rosario sufrió dos atentados en junio y agosto pasado, en su casa en el barrio 17 de Agosto, en la zona sur de Rosario y considera que los atentados contra su casa tienen que ver con esta trama de oscuridad en el manejo de los fondos de la Jefatura de la URII. Los funcionarios del MPA quieren determinar si eso efectivamente es así.
El 9 de junio pasado a las 3.45 un artefacto explosivo detonó en la vivienda del oficial. Según Güemes, quien resultó ser víctima de un supuesto amedrentamiento, desconocidos entraron a su casa en Pasaje Oeste al 6400 y -según se informó en ese momento- el oficial encontró “en el patio delantero de su casa distintas partes de lo que sospechaba podría ser un artefacto explosivo. Había una pila, parte de un reloj y la tapa del tanque de nafta de su vehículo abierta”.
Imputaron por dos asaltos al “Poliladron” rosarino que fue detenido en barrio Mariano Comas
Se trata de un efectivo, que presta servicios en la Policía de Santa Fe y que tiene 26 años. Este domingo un fiscal le atribuyó asaltar a una mujer y robar una pinturería de avenida Freyre y llevarse 25 mil pesos.
La fiscal Raquel Aranda, de turno en la Unidad Especial de Flagrancia, le dio intervención a la Brigada de Explosivos y a la Policía de Investigaciones (PDI) para la identificación del artefacto y la reconstrucción del hecho. En una revisión del sitio los peritos de la Policía de Investigaciones (PDI) que rastrillaron el lugar encontraron huellas de al menos tres personas al lado del auto de Cristian G., aunque no hallaron una mecha ni elemento que pudiera ocasionar fuego en el vehículo.
El segundo hecho se produjo el 22 de agosto pasado, cuando los vecinos de Güemes llamaron al 911 luego de que escucharan dos detonaciones. Al llegar a la casa del oficial, los efectivos se encontraron con un preocupante escenario. Tornillos y tuercas dispersadas en el patio delantero, además de un neumático con supuesto material explosivo y dos sachet con un líquido azul y otro blanco.
Te puede interesar






Dejá tu comentario