El ex director ejecutivo del Sanatorio Mayo, Dr. Gustavo Abraham, habló sobre la polémica situación vivida este jueves en el efector de salud, cuando una mujer murió a causa de una presunta mala praxis y sus familiares afirmaron que uno de los médicos que la atendía se encontraba en estado de ebriedad. El episodio se vio reflejado en un video que se viralizó a través de redes sociales. En diálogo con Aire de Santa Fe, el abogado dijo que “era la crónica de una muerte anunciada”, y realizó graves denuncias sobre numerosas irregularidades que se estarían registrando en el nosocomio, por las que responsabilizó al actual director médico, el Dr. Cristian Lorenzatti.
“Esto es la crónica de una muerte anunciada. A mí me ocurrió lo mismo que a esta familia. Me tocó empezar el año muy mal y lo viví en carne propia. En diciembre mi madre estaba internada en la unidad coronaria del Sanatorio Mayo, en la unidad coronaria después de una larga convalecencia. En medio del conflicto que se hizo público, le dieron el alta y la mandaron a su domicilio demasiado pronto. Obviamente, no estaba en condiciones de irse. Tuvo complicaciones y debió ser internada de urgencia en otro nosocomio, donde murió el 3 de enero”, relató.
“En ese entonces yo era director ejecutivo del Sanatorio. Si me lo hicieron a mí, que era director ejecutivo, a mi padre, que es accionista, y a mi familia, que estuvo toda la vida vinculada al sanatorio, imagínese qué queda para el resto“, advirtió.
El “conflicto público” al que se refiere Abraham ocurrió en los últimos meses del año pasado, y derivó en su salida del Directorio. Al respecto, el abogado dio su versión de los hechos, y pidió hacer “un poquito de historia”, ya que sostiene que la mala atención que se les está brindando a los pacientes en la actualidad es responsabilidad de las personas que quedaron a cargo de la institución.
“El año pasado se firmó un contrato con un grupo empresario del cual formo parte, para hacer una inversión millonaria y dotar a Santa Fe de un sanatorio de primer nivel. Lamentablemente, por una cuestión de egoísmos particulares de algunos accionistas minoritarios, esto no pudo concretarse, y se generó una medida cautelar que, increíblemente, sigue firme a pesar de haber sido apelada. Los tiempos de la justicia no son los tiempos de la gente”, afirmó.
“Esto generó toda una serie de irregularidades. De todas maneras, con el grupo empresario empezamos a conducir el sanatorio. A la cabeza estábamos el Dr. Roldán, como presidente del directorio y yo, en mi derecho de accionista. Bajo nuestra conducción, el sanatorio empezó a funcionar muy bien. La facturación fue creciendo, no tuvimos un sólo problema con el gremio y veníamos tomando personal. Esto fue así hasta que algunas investigaciones que estábamos realizando dentro de la institución derivaron en quitarles los negocios a algunos médicos y eso molestó. Más concretamente a uno, el Dr. Lorenzatti, que se autoproclamó a cargo del directorio y que hoy es el responsable máximo de todo lo que está sucediendo”, afirmó Abraham.
Consultado en torno a cuáles eran esos “negocios” que descubrieron, el entrevistado dijo que eran cosas “muy graves” como, por ejemplo, el desvío de medicamentos. “Lo hablé con Lorenzatti. Al no estar habilitada la farmacia, él como director médico era el responsable de los medicamentos y de lo que se hacía con ellos. A partir de ahí, trabajamos para habilitar la farmacia, que quedó a cargo de una farmacéutica que ahora ejerce los controles correspondientes. Ese fue el primer enfrentamiento con Lorenzatti”, explicó Abraham.
El ex director ejecutivo del Mayo aclaró que “todo fue denunciado en la Justicia”, pero que “hay una mano negra” que interviene para que la causa no avance.
“La PDI empezó a investigar muy bien y cuando empezó a profundizar le sacaron la causa. Esto llegó al fiscal de Delitos Complejos, Carlos Lazzarini, quien sin revisar el expediente dictó la falta de mérito. Lamentablemente, la Justicia hizo oídos sordos. Presionaron al vicedirector, el Dr. David, para desplazarlo de su función, y así el Dr. Lorenzatti se apoderó del directorio. El 26 de diciembre el juez Marcolín nos habilitó para volver a ocupar nuestros cargos, pero hubo una mano negra y ese mismo juez al día siguiente dio marcha atrás con su decisión. Esto le está costando la vida a mucha gente”, manifestó.
En este contexto, Abraham hizo un alto para defender la trayectoria y el personal de la institución. “El Sanatorio Mayo no es un desastre: tiene muy buenos médicos, enfermeros, laboratorio y equipamiento, hace muchos años. Pero los negocios de algunos, que se impusieron inescrupulosamente, en esto últimos dos meses le costaron la vida a esta señora, a mi madre y a muchas otras personas. Acá hay gente a la que le interesa más el negocio que la salud y más la plata que la vida“, disparó.
Sobre el episodio protagonizado por el médico F. A. este jueves, el ex director ejecutivo del Sanatorio Mayo dijo que “es uno de los profesionales a los que estaba investigando para desplazarlo, porque tenía varios planteos respecto a su conducta y a otras irregularidades. No es el único, también otros médicos que tienen problemas con el alcohol“, advirtió y dijo que “es como poner a un zorro a cuidar el gallinero. Personas con estas enfermedades no pueden estar trabajando en un efector de salud”, cuestionó.
“Las imágenes del video son muy claras. No hay mucho más que investigar: el máximo especialista no estaba en condiciones de atender a un paciente“, agregó y dijo que como abogado no tiene los conocimientos necesarios para decir si se podría haber evitado la muerte de Zulma o no, “pero sí queda claro que no se hizo todo lo necesario o lo posible para preservar la vida”, indicó.
F. A. fue detenido este jueves por orden del fiscal Apullán, quien lo liberó 24 horas después por entender que su libertad no representa un riesgo procesal para la causa.
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“Hoy, a pesar de lo que pasó, la situación en el Sanatorio Mayo es la misma que ayer. Hasta que no cambien las personas que toman las decisiones, esto no va a cambiar”, afirmó.
Por último, Abraham habló de las sensaciones que le genera la situación actual: “Yo estoy tranquilo porque fuimos a la Justicia y denunciamos todo. Lamentablemente no nos escucharon. Estoy completamente documentado y cada cosa que digo la puedo probar cuando la Justicia me llame. No soy un corrupto y hay cosas que no voy a consentir jamás. Siento una enorme impotencia, porque a esto nosotros lo dijimos y lo advertimos. ¿Cuánta gente más tiene que morir para que la Justicia tome estas denuncias con seriedad?“, cerró.









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