15 mil vecinos de B° El Pozo sin patrulleros ni policía que los custodie

La comisaría de la zona cuenta con dos agentes policiales. El patrullero es enviado a la ciudad durante la noche. Los vecinos quedan al acecho de los delincuentes.


El 26 de octubre, barrio El Pozo cumplió 30 años. Sin dudas el barrio más populoso y habitado de la capital provincial. Los datos del censo nacional quedaron atrás porque cada vez más familias van a vivir allí. Hoy unas 15 mil personas lo habitan y día tras día le dan vida a este barrio aislado de la ciudad.

Los vecinos de El Pozo, sobre todo aquellos que viven desde casi su creación, se conocen entre sí. Van a la misma almacen de siempre, al supermercado, a la carnicería, la verdulería. Los pibes se juntan desde siempre en la plaza del barrio. Constituido e independiente, cuenta con todo para ser casi una ciudad aparte. Pero sigue siendo parte de la capital.

Con escuelas, centros de jubilados, iglesia y centro de salud propio, tiene una comisaría. La misma que debería contar con personal policial suficiente para brindar seguridad a toda la barriada. Sin embargo, hoy tiene apenas un efectivo por turno y por la noche se queda sin patrullero. A la par, la inseguridad va en aumento.

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Testimonio de la dura realidad

Este miércoles por la noche, Daniel fue víctima de un importante robo a su negocio. Según su relato, tres menores de edad ingresaron a su propia vivienda donde tiene el local. Es en la manzana 9 del barrio. “Nos robaron bastante”, dijo.

Pero lo más indignante para el vecino y su familia no fue el robo, sino que se encontraron con los delincuentes dentro de su hogar. Solo a uno de ellos pudieron retenerlo. En medio de la impotencia por la situación, llamaron al Centro de Emergencias 911. “Jamás aportaron nada más que decir que iban a comunicarse con la comisaría”. Lo peor del caso fue que retuvieron al ladrón por una media hora pero debieron soltarlo. “Cuando lo dejamos ir nos amenazó con mandarnos una patota de la zona baja del barrio a incendiarnos la casa”, continuó.

Luego, Daniel decidió llamar a la Comisaría. “Se acercó una policía y nos tomó nota de lo sucedido. Pero nos dijo que tienen un solo móvil. El mismo durante la noche se va de custodia a la ciudad y no tienen ninguno más”. El patrullero vuelve a las 8 de la mañana del otro día. Agregó que no hay personal tampoco porque la pareja que está a cargo del patrullero se va a realizar trabajos a la capital. Pero además, en la Comisaría del barrio hay presos. Estos quedan a cargo de un solo efectivo.

Esta situación hace propicia la creciente ola de inseguridad que afecta a los vecinos de El Pozo. Porque no hay ni móvil policial ni agentes que puedan cuidarlos. Y asimismo, deja a las claras que puede ocurrir cualquier situación dentro de la Comisaría que sólo se responsabilizará al efectivo que está a cargo. Mientras tanto, cabe recordar aquella frase del jefe policial que en algún momento aseguró: “a los harrys les va a temblar la pera cuando vea que aparece algún móvil policial”. No es el caso, claramente, de este barrio.


Reviví el móvil desde el barrio►

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