“Comparado con lo que sucedía hace un par de años se trabaja muchísimo mejor”, manifestó la funcionaria. “Cada día de la semana hay entre dos o tres cámaras gesell”.
Sin embargo, Tolosa consideró que aún existen problemáticas como los planteos de la defensa, cuestiones organizativas y administrativas que terminan repercutiendo en el niño, ya que pueden postergar, aplazar o rehacer la cámara gesell.
“Siempre nos oponemos a la suspensión porque velamos por los derechos del niño. Cuando va a realizarse esta prueba, el niño sabe a lo que estará expuesto y le genera mucha ansiedad. Por lo que estaríamos faltando como estado en la Convención de los Derechos del Niño: a ser oído, escuchado por un profesional y en un ambiente idóneo”, concluyó.
Escuchá la palabra de la fiscal Yanina Tolosa
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