Las casas de apuestas, un anzuelo fácil que crece en los barrios pobres de España

La situación se agravó desde 2011, cuando entró en vigor una ley que permite que prácticamente cualquier lugar de ocio pueda disponer de una parte de su espacio y dedicarlo a las apuestas. El juego de azar online también forma parte del problema.


Las casas de apuestas se multiplican a velocidad vertiginosa en los barrios más vulnerables de Madrid. La capital española es una de las ciudades más afectadas por la proliferación de este tipo de negocio, que no para de crecer y que en España ya se traduce en 77 empresas con licencia para operar en el ámbito de las apuestas.

El 2018 fue el año del auge del negocio, cuando la facturación del sector superó los 1.600 millones de euros en el país ibérico, y el dinero apostado por los clientes se incrementó en un 20% con respecto al año anterior.

Si el conjunto del país está viendo cómo el negocio crece, todavía lo hace más en las zonas con las rentas más bajas. Las cifras lo corroboran: mientras que en el centro de Madrid surge un nuevo local cada cinco años, en ese mismo tiempo en el barrio periférico de Vallecas surgieron 18.

Dinero en juego

Aunque la aprobación de la ley de juego en España, que propició el auge actual, se remonta hasta 2011, en tiempos recientes la escalada ha sido imparable. Un estudio del Ministerio de Finanzas muestra que el año pasado, las apuestas en línea aumentaron un 27%. Mientras, la publicidad hace que los mensajes relacionados con el juego sean ineludibles en radio, televisión e internet.

La legislación que entró en vigor en 2011 prácticamente permite que cualquier lugar de ocio pueda disponer de una parte de su espacio y dedicarlo a las apuestas. Sólo en 2017 se jugaron de manera presencial 330 millones de euros y 305 millones online.

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Educación y prevención

La diputada de Unidos Podemos, Irene Montero, publicó hace unos meses en su cuenta de Facebook la preocupación de su partido por la expansión de las casas de apuestas deportivas. Las casas de apuestas “se están beneficiando de la desesperación de las personas en los barrios de bajos ingresos, están generando dramas personales reales y eliminando los ahorros de miles de hogares castigados por la crisis”, escribió.

Entre las clases bajas, la adicción crece al mismo ritmo que el negocio y por ello lo ha hecho también cierta alarma social. Sin embargo, existen entidades como la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), que ha creado el Grupo de Trabajo sobre Casas de Juego y Apuestas.

La FRAVM está integrada por vecinos, psicólogos y expertos en derecho, que recorren los barrios impartiendo charlas y talleres para educar y concienciar sobre los peligros que encarnan estas actividades.

En otros tiempos, las asociaciones que trabajan para prevenir la ludopatía cuentan que acostumbraban a recomendar a los pacientes que se refugiaran en la actividad física. Ahora, deporte y juego están demasiado relacionados.

Para tomar una idea de hasta qué punto es así, sólo hace falta darse cuenta de que de los 20 equipos que conforman la Liga Santander (Primera División española de fútbol masculino), la Real Sociedad es el único club que no está patrocinado por una casa de apuestas. Así lo decidieron sus socios a finales de 2018 en un referéndum no vinculante.

Mientras continúan con el trabajo de concienciación para evitar que las casas de apuestas ‘jueguen con los sueños’ de los más desfavorecidos, los activistas que denuncian la indefensión contra estos espacios ya cuentan con un Día sin juegos de azar, instaurado el 29 de octubre, y una de las fechas clave para las reivindicaciones en este sentido.

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