Cristian Ester “nació” tatengue porque su abuelo, papá, tío y hermanos también lo son. Lo llevaron a la cancha desde pequeño. Todos fanáticos, viajando por Unión y viviendo para Unión.
Entre sus recuerdos, aparece el de uno de sus hermanos mayores – quien falleció en el 2016 y “siempre va a alentar a Unión desde el cielo” – llevándolo a todas las prácticas de Unión que, a diferencia de lo que ocurre actualmente, se realizaban también de noche. Al vivir cerca del estadio, Cristian esperaba que los reflectores de la cancha se enciendan para poder ir y ver entrenar a los jugadores del plantel de primera.
Considera que “el sentimiento del fútbol es irracional”, generando emociones que ninguna otra cosa puede lograr. Ha relegado por ello hasta casamientos de familiares. “Era mi colación de séptimo grado y no fui porque jugábamos contra Deportivo Español. Siempre está Unión primero y todos lo entienden, porque la mayoría también lo siente así.” Su familia entiende su prioridad por los colores con los que está pintado su corazón.
“La cancha para mí, es como la iglesia para un católico.” Los trabajos siempre intentó elegirlos acorde a que no lo hagan perderse ningún partido, como tampoco ha ido a rendir por priorizar al Tate. Ha dejado de lado muchas cosas importantes por Unión.
Asistencia perfecta y viajes
En el año 2019, cumplirá 25 años sin faltar a ningún partido. La última vez que faltó fue en el año 1994, contra Morón, cotejo que terminó 0 a 0.
Tiene miles de anécdotas de viajes. Conoció absolutamente todas las canchas, lo cual disfruta como experiencia. Cuenta que se han roto colectivos en plena ruta hacia partidos de visitante y sin embargo asegura que disfrutaban todos los hinchas juntos llevando fiesta a donde iban.
Ha recibido llamados en la madrugada en las que lo invitaban a viajar de modo infiltrado a un partido, y apenas se levantaba emprendía viaje a alentar a su equipo.
Le resulta muy difícil la situación de “infiltrarse” porque tiene que mantenerse en silencio en la hinchada contraria, sin poder gritar un gol de Unión y soportando el grito de gol del otro. Lo más difícil que vivió fue infiltrarse en Córdoba, debido a lo distinta que es la tonada respecto a Santa Fe. Pero ante todo, poder acompañar al club de sus amores.
¿Por qué “Belgrano?”
Justamente de un partido de visitante contra Vélez que terminó en un empate de 1 a 1 surgió su apodo. En aquella época el presente tatengue dependía mucho del resultado del partido que jugaba Belgrano de Córdoba. Por lo cual Cristian le preguntaba sin parar cómo iba ese partido, a un hincha que tenía al lado, quien ahora es muy amigo de él, pero en ese entonces no se conocían. Y al no saber sus nombres, se denominaban “Belgrano” para llamarse el uno al otro preguntándose los resultados. Este amigo, Valentín, a modo de chiste le mentía a Cristian sobre el resultado, afirmándole que el equipo cordobés ganaba 3 a 1. Por lo cual nuestro protagonista enloqueció, ya que corría peligro el Tate de irse a la segunda categoría. Pero al salir del partido, se enteró que Belgrano había perdido. Desde ese momento, para todos es “Belgrano”.
Una anécdota
“Huracán iba puntero en la B y si nosotros ganábamos de visitante nos prendíamos. Pero me acosté a dormir una siesta antes de viajar, de la cual no me desperté a tiempo, y perdí el colectivo. Me llené de tristeza por perderme de alentar a Unión, y me enojé con toda mi familia por no levantarme. ¡Me hubieran tirado un baldazo de agua fría!”
Unión es todo
“Unión me ha dado la mayoría de amigos que tengo. Son mi gran familia. Cuando estoy mal es la gente de Unión la que siempre me salva y está conmigo, cada día. A nivel institucional el club es tan social que disfrutamos muchos momentos juntos. En las juntadas recordamos mil anécdotas de partidos y viajes en los que nos llenamos de fiesta.”
“Unión para mi es todo. Me levanto y acuesto pensando en Unión. Es el club que mejor festeja sus aniversarios de cada año: récord de gente. Ninguno moviliza tanta gente en los cumpleaños. Esos días se para la rutina y se prioriza festejar nuestro amor por el Tate. Unión genera mucho sentido de pertenencia, independientemente de los resultados. Lo seguimos a todas partes, sufrimos, y a base de sufrimiento nos hicimos tan fuertes en nuestra pasión.”
Te puede interesar


Dejá tu comentario