Las estatuas del Antiguo Egipto tienen la nariz rota por esta insólita razón
Todas las estatuas del antiguo Egipto representaban a faraones, figuras religiosas o ciudadanos ricos. Ellas tienen un punto en común: las narices rotas. Algunos expertos afirman que si bien los factores meteorológicos como el viento y la lluvia juegan un papel importante en la erosión de las narices, la intervención humana tuvo algo que ver.
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Era habitual en la cultura egipcia que a las estatuas se les insuflara vida mediante una ceremonia conocida como el “ritual de apertura de la boca”, en el que las figuras eran untadas con diversos aceites y se les ponían distintos objetos que se consideraba que les daban esa vida. “Este ritual le daba a la estatua una especie de vida y poder”, dijo Adela Oppenheim, comisaria del Departamento de Arte Egipcio del Museo Metropolitano de Arte de Nueva York.
Cuando alguien quería destruir, robar o profanar un templo, una tumba u otro lugar sagrado, era necesario desactivar esta energía vital de las estatuas, y eso se conseguía rompiéndoles la nariz. “Básicamente tienes que matarla”, y una manera de hacerlo era rompiéndole la nariz para que la figura no pudiera respirar, dijo Oppenheim.
Fuente la100.cienradios.com




