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MUNDO | Sistema Solar |

Un objeto enorme y desconocido se acerca al Sol

Es posiblemente el cuerpo más grande de los confines de nuestro sistema solar jamás encontrado en aproximación al sol. Tiene entre 100 y 370 kilómetros de ancho.

Astrónomos han descubierto en los archivos del DES (Dark Energy Survey) un objeto enorme y previamente desconocido internándose en nuestro sistema solar y que alcanzará la órbita de Saturno en 2031.

Es posiblemente el cuerpo más grande de los confines de nuestro sistema solar jamás encontrado en aproximación al sol, y se dispone a realizar el paso más cercano en su órbita de más de 612.000 años.

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Eyección de masa coronal solar (DPA).

Eyección de masa coronal solar (DPA).

Conocido como 2014 UN271, el objeto fue descubierto este mes de junio por los astrónomos Pedro Bernardinelli y Gary Bernstein en datos del Dark Energy Survey (DES) comprendidos entre 2014 y 2018.

Cuando se obtuvieron imágenes por primera vez en octubre de 2014, el objeto estaba a 29 AU (4.300 millones de kilómetros) del Sol y casi tan lejos como la órbita de Neptuno.

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El Sol envía un flujo constante de partículas y energía (DPA).

El Sol envía un flujo constante de partículas y energía (DPA).

Se estima que 2014 UN271 tiene entre 100 y 370 kilómetros de ancho. "Lo coloca en una escala similar, si no más grande que, el enorme cometa C / 1729 P1 de Sarabat, y casi sin duda el objeto más grande de la Nube de Oort jamás descubierto, ¡casi en el territorio de un planeta enano!" dice Sam Deen, un astrónomo ciudadano, en una publicación en el foro Minor Planet Mailing List (MPML).

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Su extraña órbita alrededor del Sol

Lo más intrigante de 2014 UN271 es su órbita alrededor del Sol. Es extremadamente excéntrica, entre el sistema solar interior y la nube de Oort, que marca el límite del espacio interestelar, durante un período de 612.190 años.

Actualmente, 2014 UN271 está a unas 22 Unidades Astronómicas (UA) del Sol (1 UA es la distancia entre el Sol y la Tierra. Ha viajado 7 UA en los últimos siete años hasta traspasar la órbita de Neptuno, y en su punto más cercano en 2031, se espera que pase a 10,9 UA del Sol, casi alcanzando la órbita de Saturno.

Qué pasaría si el Sol desaparece

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Qué pasaría si el Sol desaparece

Qué pasaría si el Sol desaparece

Lo primero que sucedería es que quedaríamos completamente a oscuras, pero como todos sabemos, no nos daríamos cuenta de inmediato, sino exactamente 8 minutos y 20 segundos más tarde. Hasta ese momento, no nos enteraríamos, pero cuando pase este tiempo, la confusión, la oscuridad y el pánico se apoderarían de nuestro planeta. Este no sería el problema en realidad, puesto que la fuerza gravitacional con la que el Sol tira y sostiene la Tierra también tardaría esos 8 minutos y 20 segundos, ya que las ondas de la fuerza de gravedad viajan a la misma velocidad que la luz (299.792.458 m/s).

Esto significa que pasados los 8 minutos y 20 segundos desde que el Sol repentinamente desaparece, quedamos a oscuras y nos salimos de órbita, disparados tras perder su influencia gravitacional y la Tierra saldría disparada en una órbita recta hacia cualquier dirección del espacio exterior a 30 km/s.

Mientras en pleno caos flotamos a la deriva por un Sistema Solar, ahora sin Sol, veríamos el resto de los cuerpos del sistema como si nada hubiese sucedido durante muchos minutos más, exactamente por la misma razón: la luz y la fuerza de gravedad seguiría viajando por varios minutos más hasta llegar a los otros planetas y provocar el mismo efecto.

De esta manera, Júpiter, por ejemplo, continuaría como si nada por unos 30 minutos más y hasta tendríamos algo de luz en la Tierra por el reflejo que nos llegaría desde este gigante planeta, durante el doble de tiempo o más, hasta que la luz y la gravedad logre llegar allí y termine de reflejarse. El Sol se apagaría, en 30 minutos llegaría la luz a Júpiter y por otros tantos minutos, el reflejo iluminaría la Tierra.

Sin la luz llegando desde el Sol o desde el reflejo de la misma que nos proporciona la Luna, no tendríamos más fuente lumínica que el Universo en sí y la oscuridad, seguida por los más intensos fríos que puedas imaginar, abrazarían la Tierra. La energía eléctrica y fósil nos darían algo de luz por un tiempo, dándole una solución inmediata a las ciudades y pueblos del mundo, logrando solucionar momentáneamente el problema de la luz, tal como ocurre ahora durante las noches.

Sin el Sol no habría más fotosíntesis

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Sin el Sol no habría más fotosíntesis

Sin el Sol no habría más fotosíntesis

La fotosíntesis, el proceso natural gracias al cual se desarrolla nada menos que el 99.9% de toda la productividad orgánica de la Tierra y que funciona porque existe el Sol, se detendría inmediatamente (es decir en 8 minutos y 20 segundos). De este modo, ninguno de los organismos vegetales que inhalan dióxido de carbono y exhalan oxígeno, el elemento químico que sustenta la vida en nuestro planeta, podrían seguir haciendo esto.

Bueno, por suerte, también nos salvaríamos de ésta. ¿Cómo? Pues en forma colectiva, todos, todos los seres humanos de la Tierra, las más de 7 mil millones de personas que vivimos en la Tierra, respiramos unos 6 millones de millones de kilogramos de oxígeno cada año, pero hay muchísimo, pero muchísimo más oxígeno en la Tierra. Quieres ver ésto en una representación numérica, ¿verdad que sí? Pues déjame mostrártelo así:

En 1 año, los humanos respiramos 6.000.000.000.000 kg de oxígeno.

En la atmósfera, ahora mismo hay 1.000.000.000.000.000.000 kg de oxígeno.

Así que sin Sol, sin luz, orbitando por allí y sin fotosíntesis, incluyendo todos los animales, insectos, microorganismos y todo ser que consuma oxígeno para vivir, aún podríamos respirar prácticamente por 1000 años más. Eso sí, a las plantas no les iría nada bien y en unos pocos días, semanas y meses, todas morirían, a excepción de las de gran tamaño. Los árboles más grandes del mundo tienen el tamaño suficiente como para guardar el azúcar y la energía necesaria para técnicamente sobrevivir en la oscuridad durante años. El problema que van a enfrentar es el clima y no solo ellos, sino todos los que estaremos en este caótico planeta.

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Sin el Sol, la Tierra se congelaría en serio

Sin el Sol, la Tierra se congelaría en serio

Sin el Sol, la Tierra se congelaría

Al no haber Sol, los árboles se congelarían y morirían conforme pase el tiempo y comience a solidificarse el agua en el mundo. En este preciso momento, la temperatura en la Tierra, promediando todos los climas y las diversas variantes posibles, podría redondearse entre unos 15 °C, pero sin el Sol proporcionando energía calórica, la Tierra solo explusaría calor y no lo repondría, enfriándose en forma letal.

Una semana, con 8 minutos y 20 segundos, desde que el Sol desapareció, la temperatura de la Tierra sería de 0°C, es decir al punto de congelamiento. Es verdad que estamos acostumbrados a esto, sobre todo los que vivimos muy al norte o muy al sur, pero ¿qué pasa comúnmente cuando la temperatura alcanza este punto hoy en día? Claro, el caos, el desabastecimiento, el aislamiento y todo un amplio abanico de problemas. ¿Imaginas cuál sería la situación entonces?

Ahora bien, quizá la primer semana no la pasemos tan mal, de hecho quizá el primer mes tampoco, pero al final del primer año sin Sol, la temperatura de la Tierra sería de... -57 °C. La única solución que podría encontrarse a esta cuestión sería mantenernos lo más cerca de las regiones con fuentes de energía geotérmica o hidrotermal en el planeta, ya que la Tierra produce su propio calor. Aunque otra vez, ¿te imaginas a 7 mil millones de personas viviendo en Islandia?

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El aire se condensaría y solo habría agua líquida cerca del núcleo

El aire se condensaría y solo habría agua líquida cerca del núcleo

El aire se condensaría y solo habría agua líquida cerca del núcleo

Suponiendo haber sobrevivido a todo esto, en el correr de los siguientes 10 o 20 años, todo se volvería húmedo, pero húmedo de verdad. El aire se volvería líquido, puesto que alcanzaría el frío suficiente como para que los gases se condensen, se formarán espesas húmedas y lloverá intensamente. Estas precipitaciones constantes, con el tiempo, se volverán sólidas y no dejará de nevar mucho, todo el tiempo. Para respirar en el exterior, tal como lo imaginó el escritor de ciencia ficción Fritz Leiber en su historia A pail of air, el aire condensado y congelado tendría una consistencia tal que para poder respirar necesitaríamos, por ejemplo, encender una fogata y respirar a su alrededor.

Finalmente, podemos mencionar que cuando los océanos se congelen y el planeta se convierta en una enorme bola de hielo en el exterior y una potente bola de fuego en el centro, en medio habría agua. De hecho, habría vida como la hay hoy en las más oscuras profundidades, donde el calor desde el núcleo sería lo suficientemente intenso como para derretir el agua y mantenerla en estado líquido, mientras que arriba, habrían kilómetros de agua congelada. Allí, diversas formas de vida continuaría como si nada, tal como ahora ocurre en las profundas aguas de los polos. Los organismos sobrevivirían sin siquiera enterarse que el Sol ha desaparecido... o más bien, sin enterarse de que una vez existió algo como el Sol, pues ellos no lo necesitan para nada.

De este modo, como te explicaba al comienzo, nuestro planeta, una bola de agua congelada, va a vagar eternamente por la galaxia a unos 30 km/s, lo cual significa que mil millones de años después de que perdiera a su estrella más cercana e importante, la Tierra habría recorrido 900 000 000 000 000 000 000 km de distancia en el espacio.

Eso sería cruzar la Vía Láctea entera, quizá acercándose a otra estrella y orbitando para comenzar con todo el ciclo de nuevo. Nuestro planeta sería una gran nave espacial cruzando la galaxia y...¡albergando vida! Quizá aguardando la llegada de más especies, de otras especies o formas de vida inteligentes y para nosotros desconocidas que vuelven a habitarla y comienzan el ciclo nuevamente, encontrando lo que sea que pueda mostrar que allí, en esa roca congelada, hemos vivido nosotros, los seres humanos... ¡quizá encontrándose con esto!

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