martes 20 de octubre de 2020
MUNDO | Pablo Escobar |

A 30 años del espeluznante atentado de Pablo Escobar al vuelo 203 de Avianca que dejó 110 muertos

El 27 de noviembre de 1989 estalló por el aire en vuelo 203 de Avianca. En la tragedia fallecieron 110 personas. La explosión fue ordenada por Pablo Escobar Gaviria para asesinar a César Gaviria entonces candidato a la presidencia de Colombia.

Eran las 7:16 de la mañana del lunes 27 de noviembre de 1989 cuando un estallido en el cielo conmocionó a Colombia. El vuelo 203 de Avianca explotó por el aire a tan solo cinco minutos después de despegar de Bogotá con rumbo a Cali. Cayó destrozado sobre Soacha.

En la tragedia murieron 101 pasajeros, seis miembros de tripulación y tres personas en tierra por los escombros. La explosión que cobró la vida de esas 110 personas, había sido ordenada por el capo del Cartel de Medellín, Pablo Emilio Escobar Gaviria, para asesinar a César Gaviria Trujillo, quien prometía llevar las banderas del asesinado postulante a lo más alto. Eso incluía la guerra contra los grupos narcotraficantes del país. Pero quien tiempo después sería presidente colombiano nunca abordó el fatídico vuelo. Tanto él como sus colaboradores debían viajar a Cali pero por seguridad, a último momento, les recomendaron hacerlo en un avión comercial.

“Vi que el avión botaba un chorro de humo y al momento fue la explosión. Eso fue como si hubiera sido una bomba. Se partió. Mejor dicho, vuelto pedazos”, contó Luis Vargas, vigilante de la empresa fabricadora de municiones y piezas militares, Indumil, uno de los primeros testimonios del atentado que recogieron los medios.

Otros testimonios afirmaron lo mismo agregando que tras una primera explosión el avión cayó rápidamente dejando atrás una estela de humo, después se produjo otra explosión que lo dividió en cuatro grandes trozos pesados. Los cuerpos y restos del avión quedaron desparramados sobre los cerros cercanos a Soacha.

César Gaviria sobrevivió al atentado por no abordar el vuelo 203 de Avianca, llegaría a la presidencia de Colombia y aún se mantiene políticamente activo como director del Partido Liberal.

Por qué explotó el avión

El Boeing 727 de placas HK 1803 se encontraba superando los 10 mil pies de altura cuando estalló. Unos dos minutos antes, el capitán José Ignacio Ossa reportó a la torre de control y tomó rumbo hacia Girardot. El aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón de Cali, destino final del vuelo, estaba a tan solo 32 minutos.

Entre los pasajeros del vuelo estaba el tenor Gallardo Arellano, el director de mercadeo de Colgate, Alfredo Azuero Echeverry; el biólogo Alemán Henry von Prahl Bauer ocupó la silla 14C y John Gregory, funcionario de USAID.

Según consignó Infobae América, en el asiento de enfrente de Gregory, la silla 15F, correspondía a un individuo del mismo nombre que el dueño de Avianca, Julio Santodomingo, pero en su lugar viajaba Alberto Prieto, que abordó el vuelo con un maletín en el que creía que escondía una grabadora, pero que en realidad terminó detonando la bomba que tumbó el vuelo.

Ante la magnitud de lo ocurrido las autoridades colombianas trataron de ser prudentes y no dar información, calificando el hecho como “un misterio” mientras se adelantaban las investigaciones. El gobierno de Estados Unidos en menos de 48 horas envió a Bogotá personas de la National Transportation Safety Board, la Federal Aviation Administration y el FBI. La explosión revestía un particular interés para la potencia del norte pues en el vuelo viajaban dos ciudadanos estadounidenses: Carlos Andres Escobí y Astrid del Pilar Gómez.

Los primeros señalados fueron “Los Extraditables” una suerte de gremio mafioso integrado por los principales miembros de los carteles de Medellín y de Cali que declararon una guerra frontal al Gobierno y a los políticos que promovían la extradición. “Preferimos una tumba en Colombia a una cárcel en Estados Unidos”, era su lema.

Esos rumores fuero confirmados una semana después del atentado por el jefe de la Aeronáutica Civil, Yesid Castaño González, quien señaló a Alberto Prieto de ser un hombre bomba engañado por el Cartel de Medellín, o un “suizo”, como se le llamaba a los suicidas en la jerga de los narcos. Castaño confirmó que el individuo Julio Santodomingo había comprado dos pasajes para el vuelo 203 de Avianca, uno para él y otro para Prieto y que habría llegado al aeropuerto esa mañana, ingresando hasta la sala de espera, pero desistió de abordar a último minuto.

Sería él quien le comunicara su misión a Prieto: grabar la conversación de unos “sapos” que viajaban la fila 14, delante suyo. Para eso le entregó la maleta donde supuestamente estaba la grabadora, pero al activarla lo que detonó fue una bomba.

La orden de Escobar

En 1988 Pablo Emilio Escobar Gaviria lideraba el Cartel de Medellín y el grupo de “Los Extraditables” y había lanzado una guerra frontal contra el Estado y todo aquel promotor de la extradición como pena para el delito del narcotráfico. Sus crímenes, atentados y magnicidios convirtieron ese año en uno de los más sangrientos de la historia de Colombia.

La bomba al avión de Avianca, un vuelo que debía ser abordado por César Gaviria Trujillo, quien tras la muerte de Luis Caros Galán, de quien era fórmula vicepresidencial, había tomado sus banderas y la titularidad de la candidatura, lo que lo convertía en enemigo público de Pablo Escobar.

“El avión de Avianca fue explotado por órdenes de Pablo Emilio Escobar Gaviria y el Cartel de Medellín”, afirmaría años después John Jairo Velásquez Vásquez, alias Popeye, exsicario de Escobar. En un video colgado en su canal de Youtube “Popeye arrepentido”, el lugarteniente de Pablo Escobar relata cómo se planeó el atentado y quienes estuvieron implicados en él.

Afirma Popeye que al entonces candidato presidencial César Gaviria, Pablo Escobar había tratado de asesinarlo antes de ponerle la bomba al avión de Avianca. Por eso, cuando obtiene información de inteligencia de que viajaría en el vuelo 203 no duda en ordenar el atentado.

“La bomba era para matar a Cesar Gaviria Trujillo, no más, y el coronel Omero Rodríguez es fiel testigo de eso porque él no dejó montar al candidato, Gaviria iba a abordar ese avión, ya la bomba estaba en el aire y eso estalló”, le dijo Popeye a la Revista Semana en una entrevista de 2016.

Treinta años después de lo sucedido aún no está dicha la última palabra sobre qué fue lo que en realidad pasó en uno de los episodios más oscuros y trágicos de la historia de Colombia. En 2009 el caso pasó a ser declarado crimen de lesa humanidad por lo que no prescribe y hace dos años las familias de las víctimas le pidieron a la Comisión de Esclarecimiento de la verdad de la JEP investigar, aún sin una respuesta.(Con información de Infobae)

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