El jueves 28 de mayo de 1987, el joven alemán Mathias Rust –quien alegó haber hecho este vuelo para manifestarse “en favor de la paz entre Oriente y Occidente”– logró atravesar el supuestamente inexpugnable sistema de defensa aérea de la por entonces Unión Soviética con un Cessna 172P Skyhawk II y, ante el asombro del mundo, aterrizó en las puertas del mismísimo Kremlin, en la Plaza Roja de Moscú.