Mora, la perrita que entró a la casa de Gran Hermano, volvió a tener inconvenientes con Julieta Poggio y ardió Troya. La mordió en la cara por segunda vez y la producción estaría pensando en sacarla. Esto no le cayó nada bien a Marcos Ginocchio, que decidió adoptarla para llevársela a Salta.
Quienes vieron el momento aseguraron en las redes sociales que el animal percibe la mala onda que la modelo tiene con las mascotas. Días atrás, contó que no quería a la suya "por vieja, ciega, alzada y lesbiana", lo que le valió una fuerte denuncia por maltrato animal.
Poggio quedó nominada y si este jueves no la salva el participante salteño, el domingo tiene muchas chances de abandonar el juego. Así lo indican las encuestas tuiteras, que dejan en segundo puesto a Romina Uhrig, la exdiputada del Frente de Todos.
En placa también están la Tora y Camila. La primera volvió a entrar después de ser eliminada, mientras que la segunda se sumó en la primera instancia del repechaje. Lucila también se encuentra en la cuerda floja por haber maltratado a su mamá ante las cámaras.
Después de haber tenido una fuerte crisis en la casa, se la agarró con Gladys y le confesó que hubiera preferido que la producción invitara a una de sus mejores amigas y no a ella, y luego procedió a echarla.
“Ya me voy, no me eches”, pronunció la mujer con cara de desilusión por el comportamiento de su hija, que se ganó el repudio de los usuarios en las redes sociales. “Me da mucha pena y bronca como La Tora trata a su mamá. Que mala persona que es”, “Me parte el corazón el suspiro de la mamá, quiero abrazarla”, “La Tora demostró su personalidad con el maltrato constante a su mamá”, opinaron algunas personas.
Te puede interesar





