Fuera de hacer cualquier tipo de adelanto sobre la trama o momentos importantes dentro de la película, esta nota se basará en destacar el trabajo del equipo de vestuario, maquillaje e imagen integral que creo a esta nueva versión de Cruella, joven y apasionada por la moda. Así que sin lanzar cualquier tipo de "alerta spolier" pero sí una recomendación para que vean el film, se puede desglosar todo lo que cuenta esta historia mediante los colores, morfologías y texturas.
Cuando se piensa en Cruella de Vil, en cuestión de segundos viene a la mente, el icónico cabello blanco y negro junto con algún tipo de vestuario monocromático. Esto es gracias a las bases que instaló Gleen Close en su primera interpretación de la villana en 1996, cuadrando el carácter malvado, excéntrico y fashionista del personaje.
Ambas Cruellas se centran épocas y situaciones diferentes que podría decirse que es la diferencia obvia de ambas películas. El spin off está ambientado en el Londres de los 70's donde la moda del punk, grunge y el glam tomaban las calles.
En el vestuario de Estella/Cruella se puede ver reflejado claramente el estilo de la diseñadora inglesa, Vivienne Westwood, haciendo así varios guiños a elementos que forman parte de su ADN, como alfileres de ganchos, superposiciones de telas y extravagancia rockera varias texturas negras.
De la mano de una ganadora del Oscar
Este film sin lugar a dudas se convirtió en una pasarela de la gran pantalla donde la protagonista interpretada por Emma Stone pudo lucir 47 atuendos que fueron creador especialmente para el film. Una trabajo más que arduo, que debió encarar el equipo de vestuario dirigido por nada más y nada menos que Jenny Beaven.
Beaven tiene una amplia trayectoria en Hollywood ya que realizó el vestuario de películas icónicas como Emma (1996), El discurso del rey (2010), Una habitación con vistas (1986) y Mad Max: Fury Road (2015), en estas últimas llevándose el Oscar a mejor vestuario.
Logró recrear una Cruella que no era conocida, que debía mantener el estilo y nivel de las bases del personaje de Gleen Close había compusto, para explorar una nueva faceta de la villana y permitir que el público lograra conocerla aún más contando su historia por medio de sus excéntricos trajes.
Jenny días antes del estreno del film habló con la revista Vanity Fair y reveló detalles ocultos del vestuario y sus intérpretes. Resaltó que Stone estaba muy interesada en el vestuario de su personaje, que quería interiorizarse sobre eso y le consultaba por cada look que debía ponerse en pantalla, pero que no interfería en las decisiones del equipo. Contó además una exigencia que hizo actriz para encarar su papel, "Lo único que pedía eran zapatos cómodos".
La película se llama "Cruella" pero no tiene una sola protagonista: otro de los fabulosos personajes que se destaca por su impecable estética e interesante figuras fue la Baronesa von Hellman. Un desafío más para la creadora de vestuario, crear un duelo estilos en un mismo film y que ninguna salga perdiendo.
Duelo de estilos
El duelo de estilos se centra también a las diferentes modas que se podían ver en la Inglaterra de 1970, con una Baronesa que representaba el fiel estilo heredado de las divas del cine de los años 50's y 60's, que componía el lado de las clases acomodadas y aristocráticas haciendo referencias a diseñadores como Dior y Givenchy. Mientras que Estella representaba el underground y el surgimiento de nuevos rostros de la moda como Alexander McQueen, Viviane Westwood y John Galeano.
La diferenciación de ambos personajes fue más allá las siluetas: en la construcción el color jugo un papel muy importante, ya que Cruella comenzaba a surgir con sus atuendos de colores oscuros y opacos mientras que la Baronesa era puro brillo y color mucho más vivaces.
De hecho, el vestido más colorido que lleva la versión joven de la villana es ese vestido color rojo sangre con la falda de pétalos rojos está confeccionada a mano y tiene más de 300 metros de tela, que tuvo que ser rediseñado para que Emma Stone pueda llevarlo cómodamente y luego hacer todo lo que debía con el vestido.
Ese toque rojo fue el inicio de la era de Cruella de Vil que luego llevaría solo pequeños detalles y su marca significativa sería el blanco y negro.
Este film es una pieza de moda viva que sirve una infinidad de referencias y marca un antes para el personaje que muchos aman odiar. ¿Será una de los grandes promesas para ganar el Oscar a mejor vestuario el año proximo? Será cuestión de esperar.
Temas









